Copyright © 1993 Depósito legal pp.76-0010 ISSN 0378-1844. INTERCIENCIA 18(2): 57-58


CARTAS AL EDITOR
LETTERS TO THE EDITOR
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El Editor


HEIDEGGER Y LA CIENCIA

Felipe Cabello, M.D.

Associate Professor of Microbiology, Medicine and Immunology

He leído con mucho interés el intercambio polémico entre algunos colaboradores de Interciencia acerca de la obra del filósofo Martin Heidegger, y acerca de la importancia que su obra tendría para la actividad científica, y me gustaría compartir con Ud., y si es posible con los lectores de Interciencia, las siguientes opiniones.

Sin entrar en mayores detalles me gustaría comentar que a diferencia de A. M. Fuenmayor, creo, que la obra de un filósofo está íntimamente ligada a su actividad en otras áreas de su existencia, ya que la filosofía busca comprender la realidad y a través de esa búsqueda generar valores humanos que guíen la interacción con el entorno. En el caso de M. Heidegger pareciera existir una total complementación entre su filosofía elitista y autoritaria, de raíces irracionales y muchas veces ininteligible, basada en la supuesta supremacía de los valores espirituales del campesinado del sur de Alemania, y sus actividades tales como la persecución y atemorizamiento de académicos y estudiantes judíos y social demócratas, la creación de grupos paramilitares de selección dentro de la universidad basados en características raciales, y lo que es más grave a mi juicio, la denuncia secreta de colegas y estudiantes con el objeto de interrumpir sus carreras, por el solo hecho de diferir éstos con sus planteamientos filosóficos y políticos. El hecho de que la carrera ascendente de M. Heidegger hasta llegar a rector de la Universidad de Friburgo fuera en gran parte debida a que elementos de su filosofía coincidieron con aquéllos encontrados en Mein Kampf, y a su obsecuente reverencia a las autoridades nacional socialistas creo que es suficiente para plantear dudas acerca del valor de su sistema, a pesar de que se pudieran encontrar en él alguno que otro destello de originalidad y agudeza filosófica. Además, la casi completa consistencia entre las acciones de M. Heidegger y su filosofía, hace que sea desgraciadamente imposible analizar la filosofía de M. Heidegger sin realizar comentarios ad hominem como A. M. Fuenmayor se lo solicita a M. Bunge.

El análisis de la obra de M. Heidegger a la luz de sus acciones pudiera ser también útil en Latinoamérica donde existe una abundancia de intelectuales a la M. Heidegger, eso es que deban su ascendencia más que al valor de su quehacer intelectual a la obsecuencia y, la falta de crítica hacia los regímenes políticos imperantes, incluyendo los dictatoriales. Además, en nuestro continente la falta de una fuerte tradición filosófica y el desconocimiento de la escasa actividad filosófica destinada a analizar nuestra realidad hace que seamos presa fácil de filosofías como la de M. Heidegger caracterizadas según algunos por "crear entre los crédulos una penumbra de conocimiento superficial y carente de espíritu crítico", que en nuestro caso nos distrae del análisis de la urgente y catastrófica realidad de nuestro entorno. De esta manera, por ejemplo, algunas de las ideas de M. Heidegger acerca del lenguaje están siendo usadas en varios países en pedestres pero lucrativos programas, que estarían destinados a facilitar la comunicación entre individuos para ayudarnos a comprender la realidad, cuando ésta podría bien ser aprehendida sólo caminando con los ojos abiertos por cualquiera de nuestras ciudades y campos, y analizando las estadísticas gubernamentales y de organismos internacionales sobre diversos aspectos de nuestra existencia. Este acercamiento a la realidad lleva implícito el concepto de que la desmedrada situación de la mayoría de la población en el continente se debería en gran parte a una falta de comunicación o al inadecuado uso del lenguaje, y a lo mejor a la falta de computadoras y teléfonos, más que a condiciones históricas que generan pobreza. Esto retrataría a mi juicio la irracionalidad, irrelevancia e indigencia ética actual de una corriente filosófica originada por un filósofo que al mismo tiempo que hablaba del ser y la existencia ignoró hasta su muerte las obliteraciones de este ser y esta existencia producidas en los campos de concentración alrededor suyo. Además, implícito en esta filosofía está el hecho de que el ser y la existencia pertenecen solamente a un grupo escogido de individuos, lo cual hace difícil entender la atracción y la fascinación de los latinoamericanos con una corriente filosófica que por definición los excluye y que contiene ideas que atentan contra nuestra supervivencia, como lo demostraría los brotes racistas del último tiempo en Europa que son una manifestación más de estas tendencias.

REFERENCIAS

Farias, V. (1989): Heidegger and nazism. Temple U. Press. Philadelphia.

Gottlieb, A. (1990): Heidegger for fun and profit. New York Times, Enero 7.r

Krizman, L. (1990): " 'Tis a pity he's a nazi". The strange philosophy of Martin Heidegger. The Village Voice. Mayo 29.

 

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