Copyright © 1993. Depósito legal pp. 76-0010 ISSN 0378-1844. INTERCIENCIA 18(5): 224-229

Forma correcta de citar este articulo: MARCOS E. ESCOBAR N. y MANUEL MARTINEZ S. 1993. LOS DEPOSITOS DE CARBON EN VENEZUELA. INTERCIENCIA 18(5): 224-229. URL: http://www.interciencia.org.ve


LOS DEPOSITOS DE CARBON EN VENEZUELA

MARCOS E. ESCOBAR N. y MANUEL MARTINEZ S.

Marcos Eligio Escobar Navarro, Licenciado en Química, UCV, 1967. Doctor en Geoquímica, UCV, 1987. Profesor en el Instituto de Ciencias de la Tierra, Facultad de Ciencias, UCV, 1977-1990. Miembro del Consejo Técnico del ICT, 1988-1990. Jefe de la Sección de Geoquímica Orgánica del ICT, 1986-1987. Gerente de Investigación y Desarrollo, INZIT-CICASI, 1990 - presente. Miembro del Comité Asesor de la Maestría en Química, LUZ, 1991 - presente. 47 presentaciones en congresos, 12 publicaciones en revistas nacionales. Area de trabajo: Geoquímica orgánica, Geoquímica del petróleo, Geoquímica del carbón. Dirección: Gerencia de Investigación y Desarrollo, INZIT-CICASI, Km 15, Vía La Cañada, Maracaibo, Venezuela.
Manuel Martínez Santana, Licenciado en Química, UCV, 1984. Doctorado en Geoquímica (en progreso), UCV. Profesor investigador por oposición, en el Instituto de Ciencias de la Tierra, UCV, 1985 - presente. Jefe del Laboratorio de Rayos X, 1988-1990. Jefe de la Sección de Pregrado del Centro de Enseñanza Especializada, 1990 - presente. Actualmente se desempeña como Profesor Agregado - 25 presentaciones a congresos, 8 publicaciones en revistas nacionales. Area de trabajo: Geoquímica orgánica, Geoquímica del carbón. Dirección: Centro de Geoquímica, Instituto de Ciencias de la Tierra, Facultad de Ciencias, Universidad Central de Venezuela, Apartado 3895, Caracas 1010-A, Venezuela.


RESUMEN

Se presenta una revisión de la literatura concerniente a las principales manifestaciones de carbón en Venezuela. Se incluye su ubicación y datos actualizados de producción, reservas, calidad y expectativas de exportación del mineral para el año 2000. La primera producción registrada de carbón en Venezuela data de 1850, en las minas de Naricual. La incorporación de importantes volúmenes del mineral procedente de Lobatera (1952), Fila Maestra (1986) y Guasare (1987), permitió alcanzar la cifra de 2.659.756 TM de producción para el año 1991. Las reservas probadas de carbón en Venezuela ascienden a 693 MMTM, con recursos totales estimados en 10.374 MMTM. Un 83,1 % de estos recursos están contenidos en la Cuenca Carbonífera del Guasare, ubicada en el Estado Zulla. En ella se han localizado varias manifestaciones principales (mina Paso Diablo, depósitos Socuy y Mina Norte, prospectos Inciarte y Cachirí) con carbones bituminosos de alto volátil que presentan bajos tenores de azufre y cenizas. La Cuenca Carbonífera del Estado Táchira es la segunda en importancia a nivel nacional, con un 14,7% de los recursos carboníferos totales. Sus depósitos han sido divididos en seis franjas (Nororiental, Lobatera, Rubio, Santo Domingo, San Félix y Delicias) y el ámbito de los carbones oscila entre lignito-sub-bituminoso y bituminoso medio en volátiles. Todos son de alta calidad energética y la mayoría presenta buenas características coquizantes, destacándose a este respecto los yacimientos de la Franja Nororiental y Las Delicias. El Frente de Montañas de Guárico contiene los principales depósitos carboníferos en el oriente del país; Fila Maestra y Naricual. Ambos están ubicados en la parte norte del Estado Anzoátegui. Sus carbones alcanzan el ámbito de bituminosos de alto volátil, aunque sus tenores de azufre son generalmente superiores a las muestras de Guasare. Otros depósitos de interés económico, aunque en la actualidad no estén siendo explotados, se encuentran en los Estados Falcón (Franja Septentrional) y Aragua (Taguay) El desarrollo actual de la industria carbonífera en Venezuela permite predecir una producción de 25 MMTM para el año 2000, lo cual representa un 8% de la demanda mundial de carbón térmico exportado. Esto significará la incorporación definitiva del país al mercado mundial de carbón energético, manteniendo la tradición del país como un suplidor de energía confiable para las naciones del mundo. PALABRAS CLAVE / Carbón / Venezuela / Producción / Reservas / Cuenca carbonífera /


El carbón mineral es un recurso natural de gran valor, no sólo como fuente de energía, sino también como materia prima en las industrias química y siderúrgica. Venezuela dispone de manifestaciones de carbón en numerosos puntos de su geografía; los depósitos más importantes se ubican en los Estados Anzoátegui, Falcón, Táchira y Zulia (Figura 1). Con muy contadas excepciones, todos los carbones nacionales son jóvenes, del Cenozoico, y están asociados a las principales cuencas petrolíferas.


Figura 1. Principales depósitos carboníferos en Venezuela.


Las reservas de carbón en Venezuela se contabilizan en 693 millones de toneladas métricas (MMTM), lo cual representa un 103% de las reservas medidas a nivel mundial para el año 1989 (2,33 billones de TM). Se estima que los recursos carboníferos totales en el país pueden alcanzar la cita de 11374 MMTM (Senerven, 1990).

La primera producción registrada de carbón en Venezuela data de 1850, en las minas de Naricual (Estado Anzoátegui). Para 1876, la comisión dirigida por el General, Geólogo e Ingeniero Wenceslao Briceño Méndez verificó la existencia de las minas de carbón del Guasare (Estado Zulia). Las primeras concesiones para la extracción del mineral en el Estado Zulia fueron otorgadas en 1915. Durante 1952 comenzó la explotación mecanizada a cielo abierto en la concesión Cazadero 1 de las minas de Lobatera (Estado Táchira). Los niveles de producción para el período 1969-1980 pueden apreciarse en la Figura 2; se observa que los volúmenes más importantes fueron apodados por el antes citado depósito. La Figura 3 incluye el lapso 1981-1991. Se nota en ella un volumen en el orden de 50.000 TM/año hasta 1986, período en el cual se incorporó efectivamente el yacimiento de Fila Maestra (Estado Anzoátegui), con una contribución de 27,1% del total anual. La explotación de carbón en las minas del Guasare comenzó en el mes de agosto de 1987, con un rendimiento de 7.131 TM que para fines del año había totalizado 144.065 TM (59,0% de la producción anual). El aporte de este yacimiento junto con la cuota proveniente de las operaciones mineras en la concesión Cazadero 10 (Lobatera), incrementaron notablemente la producción carbonífera venezolana a partir de 1987 (Figura 3). La participación porcentual para 1989, de un total de 2.113.295 TM, fue de 617% para el yacimiento del Guasare, 20,9 para Lobatera y 11,4% para Fila Maestra. En 1991 se produjeron 2.695.756 TM de carbón, esencialmente para fines térmicos, a un precio CIF de 55-57 U.S. $/TM. Los planes de expansión de la mina Paso Diablo, en Guasare, y la incorporación de nuevos volúmenes de producción provenientes de la reactivación de las minas de Naricual, permitirán superar la barrera de 3 MMTM para el año de 1992 (MEM, 1992; Urdaneta, 1992; Senerven, 1990; Chiquito y Key, 1985). Detalles de los distintos depósitos de carbón en Venezuela, serán contemplados a continuación.

El carbón en Venezuela

Los principales yacimientos de carbón en Venezuela se encuentran en el occidente del país. La Cuenca Carbonífera del Guasare, ubicada en la región noroeste del Estado Zulia, es la más importante del país por la magnitud y calidad de sus recursos de carbón. Cuenta con reservas probadas de 487 MMTM, identificadas de 2.083 MMTM e hipotéticas de 6.053 MMTM, sumado lo cual representa un 83,1% de los recursos carboníferos totales en Venezuela (Senerven, 1990).

Geológicamente, la Cuenca del Guasare está ubicada en el Sinclinal de Manuelote (Leaño, 1982) y contenida principalmente en la Formación Marcelina, de Edad Paleoceno (Hedberg y Sass, 1937). Sus carbones han sido clasificados, según las normas ASTM, como bituminosos de alto volátil, tipo A y B. Son de muy buena calidad para fines térmicos, con bajos tenores de azufre y cenizas (Tabla l), El bajo rango de estos carbones (reflectancia de vitrinita Ro = 0,74 - 0,76 % ), acoplado con sus características geológicas pobres (fluidez Gieseler < 35 ddpm; rango plástico < 75ēC) los clasifican por sí solos como un carbón marginal para la fabricación de coque (PEMC, 1991). En la cuenca se han localizado varias manifestaciones, explotables a través de sistemas de minería a cielo abierto y subterránea (Urdaneta, 1992); son ellas la mina Paso Diablo, los depósitos Socuy y Mina Norte y los prospectos Inciarte y Cachirí.

La operación de la mina Paso Diablo está a cargo de CARBONES DEL GUASARE, S.A., empresa mixta CARBOZULIA, S. A. - A. A. ANTILLES COAL N. V. Esta última está constituida por AGIP COAL (subsidiaria de ENI de Italia) y ARCO COAL (de la ATLANTIC RICHFIELD de Estados Unidos). Sus reservas probadas son de 487 MMTM (Senerven, 1990). En 1991 llevó a los mercados mundiales 1,6 MMTM de carbón, esencialmente para usos energéticos (El Nacional, 1991). A partir de 1992 se inició un plan de expansión que alcanzará a 3 MMTM por año hasta lograr, en 1998, una producción de 10 MMTM (Urdaneta, 1992).

El depósito Socuy está ubicado a 15 Km al sur de la mina Paso Diablo. Actualmente, culminó un programa de exploración en el cual se evaluaron alrededor de 4.300 Ha, arrojando reservas estimadas de 200 MMTM. Las empresas asociadas en el proceso exploratorio son CARBOZULIA, SHELL COAL INTERNATIONAL de Inglaterra y la empresa alemana VEBA OEL. Se prevé el desarrollo de un proyecto de 7,5 MMTM/año, a través de un sistema de minería a cielo abierto (Urdaneta, 1992).

La fase de exploración en el depósito de Mina Norte es adelantada conjuntamente entre las empresas CARBOZULIA, A. T. MASSEY COAL de Estados Unidos y la venezolana CAVOVEN, desde el segundo semestre de 1991. Se estima que 65 MMTM serán explotables a cielo abierto y unos 81 MMTM a través de un sistema de minería subterránea. Cálculos realizados indican una producción posible de 2 a 4 MMTM/año (Urdaneta, 1992).

A finales de 1991 se anunció la firma de un acuerdo de exploración para el prospecto Cachirí, entre CARBOZULIA y la empresa norteamericana CYPRUS COAL (El Nacional, 1991). Informes de geología de superficie permiten inferir 131 MMTM de reservas. El prospecto Inciarte se encuentra en la actualidad en la etapa de promoción internacional (Urdaneta, 1992).

Existen dentro de la Sierra de Perijá otras manifestaciones de carbón las cuales se encuentran en la etapa de adjudicación de concesiones a diversas compañías, en asociación con CORPOZULIA. Cabe mencionar los depósitos de los Angeles del Tucuco, Aricuaisá, Riecito Palmar, ríos Lora y Oro, y Casigua, como los más importantes en cuanto a su potencial de reservas (Canelón y Etchard, 1977). Por otra parte, se han reportado extensos depósitos de turba en el delta del río Catatumbo (Hyne y Dickey, 1977) y en distintas localidades de la costa Oriental del Lago de Maracaibo, desde Cabimas hasta Bachaquero (Jordán, 1988). Estas turbas, de edad Holoceno, se presentan como depósitos de capas continuas, de hasta 3 m de espesor.

La Cuenca Carbonífera del Estado Táchira (Figura 1) es la segunda en importancia a nivel nacional, con un potencial en el orden de 1.520 MMTM que representa un 14,7% del total de los recursos carboníferos venezolanos. Tomando en consideración los depósitos evaluados o en proceso de evaluación, se cuenta con 183,3 MMTM de reservas probadas; 267,0 probables y 1.526, 5 posibles o hipotéticas (Tabla II). Las unidades geológicas productoras en la cuenca son las formaciones Los Cuervos (Grupo Orocué, Paleoceno) y Carbonera (Eoceno, Tardío - Oligoceno) (González de Juana et al., 1980). Los carbones presentan un rango que oscila entre lignito-sub-bituminoso y bituminoso medio en volátiles. En términos generales, todos son de buena calidad energética y la mayoría, excepto los de Santo Domingo, Silla de Capote y algunos de Lobatera, presentan buenas características coquizantes, destacándose a este respecto los carbones de la Franja Nororiental y Las Delicias (índice de hinchamiento libre - F.S.I. = 7,5 - 9,0; Zajaczkowski y Ardina, 1990). Esto último ha sido confirmado por ensayos preliminares de coquización, ejecutados por las empresas alemanas KRUPP KOPPERS y SAARBERG INTERPLAN (Urdaneta, 1992). Las labores de exploración y cuantificación de los recursos carboníferos del Táchira han sido encomendadas a CARBOSURESTE, C. A., la cual ha dividido los depósitos en seis franjas (Carbosuroeste, 1989).

TABLA I CALIDAD DE LOS PRINCIPALES CARBONES VENEZOLANOS

Depósito

Poder Calórico (BTU/lb) *

Azufre (%P/P)

Cenizas (%) *

Materia Volátil (%)*

Humedad (% *)

Referencia

GUASARE

12650

0,6

7,5

34,5

7,0

1

FALCON

12500-13000

0,3-2,0

5,1-6,5

43,1-44,4

4,3-7,1

1

FILA MAESTRA

11900

1,0

8,0

40,0

6,0

1

NARICUAL

13800

1,2

2,1

39,8

2,5

1

LOBATERA

11450

0,95

8,0

44,7

1,3

2

HATO DE LA VIRGEN

11270

0,93

3,9

41,5

8,0

2

SILLA DE CAPOTE

11500

0,80

6,0

45,2

11,0

2

SANTO DOMINGO

12800

0,56

6,7

41,0

15,2

2

LAS ADJUNTAS

13390

0,70

5,8

39,8

1,4

2

FRANJA NOR-ORIENTAL

13900

0,47

2,2

27,0

8,0

2

TAGUAY

-

-

3,1-7,4

31,0-48,0

7,0-30,0

3

* = Como se Recibe.
1 = Urdaneta, 1992.
2 = Zajaczkowski y Ardina, 1990.
3 = Rodríguez, 1991.

 

La Franja Nororiental aflora sin interrupciones importantes a lo largo de unos 60 km desde El Vigía (Estado Mérida) hasta la localidad de Seboruco (cerca de La Grita, Estado Táchira). Presenta manifestaciones carboníferas en las formaciones Los Cuervos y Carbonera. Sus carbones (Tabla I) han sido clasificados como bituminosos medios en volátiles (materia volátil = 20 - 29%, base seca libre de cenizas) y son altamente coquizables (Zajaczkowski y Ardina, 1990).

La Franja de Lobatera es una de las más antiguas en producción de Venezuela, con minas cercanas a las poblaciones de San Pedro del Río y Lobatera (Estado Táchira) donde se explotan los carbones de la Formación Carbonera a través de minería a cielo abierto y parcialmente subterránea, con minas de poca capacidad. Las principales operadoras en el área son EXMIVENCA, TECNOCARBO, C. A., EXPROCARBO, C. A., y COOPEMIN. Estos carbones (Tabla I) han sido clasificados (ASTM) como bituminosos altos en volátiles, de capacidad coquizante muy variable aún dentro del mismo manto (Zajaczkowski y Ardina, 1990; Añez et al., 1983). Un yacimiento importante en esta franja es el de Hato de la Virgen, ubicado a unos 4 km de la población de Capacho (Estado Táchira) y actualmente en etapas de prospección y evaluación geológica. Las principales características de sus carbones se presentan en la Tabla I.

La Franja de Rubio tiene un área aproximada de 190 km2, donde abundan las concesiones a particulares. Areas carboníferas importantes de esta franja son la Silla de Capote, donde operan pequeñas minas subterráneas, y Las Adjuntas, evaluado casi en su totalidad. Este último depósito presenta un volumen considerable de reservas (Tabla II), aunque sus condiciones geológicas complejas (numerosas fallas y plegamientos de los estratos debido a efectos tectónicos limitan su capacidad productiva (Zajaczkowski y Ardina, 1990). Actualmente, CARBOSUROESTE ha desarrollado minería subterránea de prueba con dos socavones paralelos, uno de ellos de unos 300 m de avance, que permite extraer carbones de la Formación Los Cuervos con excelentes características energéticas (Tabla I) y buenas propiedades coquizantes (Carbosuroeste, 1989).

La Franja de Santo Domingo se encuentra ubicada al sur de la carretera San Cristóbal-Barinas, en el flanco este de la Serranía Tamá (Estado Táchira). El yacimiento de Santo Domingo, ubicado en las cercanías de la aldea La Colorada, ha sido evaluado en detalle por CORPOANDES, en conjunción con la empresa polaca KOPEX (Bar y Peña, 1985) y por CARBOSUROESTE C. A. Es os carbones han sido clasificados como sub-bituminosos A y B sin capacidad coquizante, aunque sus características químicas (Tabla 1) los califican como un buen combustible industrial (Zajaczkowski y Ardina, 1990; Bar y Peña, 1985). Numerosos autores (Carbosuroeste, 1989; Zannoni, 1985; Bar y Peña, 1985; Añez et al, 1983) han propuesto a la Formación Carbonera como la unidad contentiva de carbones en este yacimiento; no obstante, resultados paleontológicos y palinológicos presentados por Kiser (1989) permiten su adscripción a la Formación Los Cuervos. Esto último recibe apoyo de un estudio geoquímico y petrográfico presentado recientemente (Escobar y Martínez, 1993). La Franja de Santo Domingo abarca parte del Estado Apure; se conoce la existencia de mantos de interés comercial cercanos a la población de El Nula y el río Sarare (Loli, 1992).

Las Franjas de San Félix - Río Guaramito y Delicias han sido poco estudiadas. Ambas presentan mantos de interés comercial en las formaciones Los Cuervos y Carbonera. La Franja de San Félix ha sido objeto de prospección preliminar, detectándose un área de aproximadamente 15 ha, con reservas probables de 0,3 MMTM, aptas para una explotación a cielo abierto (Zajaczkowski y Ardina, 1990). La Franja de Delicias no ha sido objeto de explotación en Venezuela; pero en Colombia, al otro lado del Río Táchira (cercano al pueblo de Villa Páez) se encuentra el depósito Herrán, con carbones de la Formación Los Cuervos que presentan tenores de materia volátil de 31 - 33%, y 3% en peso de cenizas (Loli, 1992).

Los carbones de Falcón son muy jóvenes, de edad Mioceno Medio, y estratigráficamente incluidos en la Formación Cerro Pelado (González de Juana et al., 1980). Su rango alcanza a sub-bituminoso y han ido clasificados como carbones energéticos (Tabla I), sin propiedades coquizantes. En la denominada faja carbonífera de Falcón Septentrional, se han estimado reservas entre 40 y 50 MMTM, explotables en la mayoría de los casos a cielo abierto. En la actualidad, CORPOFALCON ha establecido hasta diez concesiones, las cuales están en la etapa de adjudicaciones a diversas compañías (CORPOFALCON, 1990).

Los carbones del Estado Lara se encuentran muy poco estudiados. La escasa información disponible (Carmena y La Forest, 1953) indica que posiblemente son de edad Eoceno y presentan bajos tenores de materia volátil (10 - 15% en peso). Kapo y López (1971) advierten de la presencia de unas antracitas larenses asociadas con estructuras del Terciario, que son producto de intrusiones ígneas en la vía de Siquisique (Estado Lara). Estas antracitas posiblemente correspondan al carbón bajo en volátiles anteriormente mencionado.

Existen depósitos importantes de carbón en Venezuela Norcentral y Nororiental, ubicados en el Frente de Montañas de Guárico. Este tramo montañoso de la Cordillera de la Costa comienza en el Estado Aragua, por las inmediaciones de Altagracia de Orituco (Guárico Nororiental) y muere en Capiricual, entre Boca de Uchire y Clarines (Anzoátegui Septentrional). Las principales unidades contentivas de carbón son las formaciones Naricual (Oligoceno), Quebradón (Mioceno Temprano-Medio) y Quiamare (Mioceno Tardío) (Hedberg y Pyre, 1944). Estructuralmente, esta cadena orogénica ha sido muy afectada por fallamiento y plegamiento tectónico; comúnmente, los mantos de carbón aparecen fallados y volcados por lo que se requiere de una evaluación muy detallada para su explotación, la cual usualmente debe ser hecha a través de minería subterránea (Rodríguez, 1991). Manifestaciones carboníferas de interés económico, asociadas al Frente de Montañas de Guárico, son las de Taguay (Estado Aragua), Sabana Grande de Orituco (Estado Guárico), Fila Maestra y Naricual (Estado Anzoátegui).


Figura 2. Producción de carbón en Venezuela: período 1669-1980.

 

TABLA II RESERVAS EN LA CUENCA CARBONIFERA DEL ESTADO TACHIRA DATOS TOMADOS DE SENERVEN (1990) Y ZAJACZKOWSKI Y ARDINA (1990)

Reservas (MMTM)

Depósito

Probadas

Probables

Posibles

Total

Santo Domingo

135,3

144,6

22,2

302,1

Lobatera

14,3

20,0

0,4

34,7

Las Adjuntas

29,2

61,2

223,7

314,1

Hato La Virgen

5,7

10,3

195,1

211,1

Silla de Capote

0,5

0,9

26,6

28,0

Franja Nororiental

4,3

30,0

313,2

347,5

San Antonio-Ureña

   

20,0

20,0

Colón-Ureña

   

90,0

90,0

San Félix

   

172,0

17Z0

Las Dantas-Peracal

   

1,5

1,5

Las Delicias

   

5,0

5,0

Loma de Pío

   

0,5

1.526,5

TOTAL

189,3

267,0

1.070,2

0,5

La faja carbonífera de Aragua Meridional y parte de Guárico Nororiental no fue prácticamente afectada por los intensos procesos tectónicos característicos del flanco sur de la Cordillera de la Costa. Las secuencias carboníferas potencialmente económicas se presentan casi completamente horizontales, a profundidades que dependen esencialmente de factores topográficos (Rodríguez, 1991). Tal es el caso de los

carbones de Taguay (Estado Aragua), incluidos en la Formación Chaguaramas (Salvador, 1964). Estos mantos fueron objeto de explotación comercial hasta 1949 (Pérez y Von der Osten, 1953). Evanoff (1951) cita los niveles de carbón entre los renglones de importancia económica en la región de Altagracia de Orituco. Al norte de la localidad de Sabana Grande de Orituco se encuentra la mina de carbón de El Corozo, activa en la época del General J. V. Gómez, perteneciente a la Formación Naricual y hoy día abandonada por derrumbe del techo (Pérez y Von der Osten, 1953). En la actualidad, CORPOCENTRO estudia el área en forma detallada con miras a evaluar reservas comerciales, planificar una minería selectiva a cielo abierto y dar comienzo a una extracción con miras a la exportación (Rodríguez, 1991). Estudios preliminares indican que el carbón de Taguay es útil para fines energéticos (Tabla l); las reservas posibles están en el orden de 3,4 MMTM (Senerven, 1990).

El yacimiento de Fila Maestra, en el área de Boca de Uchire (Estado Anzoátegui), está siendo explotado por CAVOVEN, S. A., empresa mixta entre VENEZOLANA DE CEMENTO S.A.C.A. (VENCEMOS, Grupo de Empresas Mendoza) y MITSUBISHI CORPORATION. Se utiliza el método minero de cielo abierto por minería de contorno con relleno del hueco anterior (Urdaneta, 1992). Sus carbones han sido clasificados como bituminosos de alto volátil, tipos B y C (ASTW; son del tipo energético (Tabla l), aunque sus tenores de azufre no son tan bajos como los de Guasare (Martínez y López, 1989). Las reservas probadas son de 5 MMTM; se estiman reservas totales de 80 MMTM (Senerven, 1990).

La región carbonífera de Naricual está ubicada en la parte norte del Estado Anzoátegui, a 14 km de la ciudad de Barcelona y a 27 km del puerto de Guanta. Está integrada por 15 mantos de interés económico (espesor promedio 1,3 m), distribuidos en los paquetes Araguita (4 mantos), Mayorquín (6) y Santa María (5), que constituyen la parte media de la Formación Naricual (Zannoni, 1985). Las reservas probadas están en el orden de 30 MMTM; los =cursos totales ascienden a 53 MMTM (Valery, 1992; Senerven, 1990). A mediados de 1990, la empresa YOUNG GROUP PLC de Inglaterra y el grupo venezolano 1166 se asociaron y han emprendido labores de reactivación de las minas, con miras a producir 7.500 toneladas mensuales durante 1991, la mayoría a través de minería a cielo abierto, mientras reevalúan las reservas de carbón del yacimiento de Naricual (Urdaneta, 1992). Las expectativas de producción para el año 1993 son superiores a 300.000 TM (El Nacional, 1992). El mineral producido ha sido clasificado como bituminoso alto en volátiles, apto para fines térmicos (Tabla l). Pruebas realizadas en os hornos Elektrokemish (Elkem) en Noruega, con coque preparado en Alemania mezclando carbón de Naricual y del Ruhr (100% Uaricual, 80/20 y 70/30), confirmaron que este material, clasificado como coque electrometalúrgico, es apropiado para la producción de arrabio en hornos eléctricos (Miranda, 1977).

Existen otras manifestaciones carboníferas en distintas regiones del país. Así, en el Estado Trujillo se conocen unos pocos lechos de carbón, no estudiados, que posiblemente correspondan a la Formación Betijoque. En el Estado Bolívar existen algunos lentes carbonosos, cerca del Cerro impacto (Scherer et al., 1990; Martínez et al., 1989), formados en alguna cuenca restringida, posiblemente del Cenozoico y con fuerte afinidad algal. En el Estado Sucre se han encontrado unos pocos mantos de carbón asignados a la Formación Barranquín, del Cretáceo, y por lo tanto uno de los escasos ejemplos de carbón mesozoico en Venezuela. Aproximadamente a 65 km rumbo NE de la ciudad de San Félix, Estado Bolívar, se encuentra Piacoa, lugar del Estado Delta Amacuro donde existen extensos depósitos de turba carbonífera (López y Salsamendi, 1977). Varias unidades litoestratigráficas definidas en el subsuelo venezolano presentan mantos de carbón; el principal ejemplo es la Formación Oficina, la cual subaflora en los Estados Guárico, Anzoátegui y Monagas, y posee numerosos intervalos de lignitos (De Sisto, 1960). En la Faja Petrolífera del Orinoco, se han propuesto reservas de lignitos y carbones sub-bituminosos en el orden de 86.000 MMTM, estimadas a partir de estudios de núcleos de perforación en las formaciones Oficina y Chaguaramas (Scherer y Jordán, 1981. La mayor parte de este carbón no puede extraerse por minería convencional de cielo abierto o galería, ya que la profundidad promedio de los depósitos está en el orden de 600 m (Scherer y Jordán, 1985). En resumen, Venezuela dispone de unidades contentivas de carbón en casi todas sus cuencas sedimentarias, y algunas de ellas poseen cantidades importantes del mineral.


Figura 3. Producción de carbón en Venezuela: período 1981-1991.


Futuro del carbón en Venezuela

Actualmente, casi todo el carbón que se produce en Venezuela es carbón energético. El consumo nacional es muy limitado; el principal usuario es la empresa CEMENTOS TACHIRA, con una demanda durante los tres últimos años en el orden de 40.000 TM/año (Senerven, 1990). Un alto porcentaje del carbón térmico producido es destinado a la exportación. Sus principales clientes están ubicados en Europa Occidental (Dinamarca, Suecia, Finlandia, Italia, Portugal, Holanda, Grecia), Norteamérica (Estados Unidos, Canadá) y el Caribe (Puerto Rico, Jamaica, Las Antillas).

Para el año 1990 el consumo mundial de carbón térmico se situó en 3.530 MMTM, de las cuales 176 MMTM fueron importadas (Ruiz, 199 1 ). Venezuela colocó en el mercado internacional unas 2,1 MMTM, lo cual representó poco más del 1 % del total mundial exportado. Según proyecciones realizadas por WEFA Energy (Urdaneta, 1992), las cuales incluyen la variable ambiental en sus consideraciones, la demanda mundial de este material se ubicará en alrededor de 300 MMTM para el año 2000. Las proyecciones venezolanas de producción para ese período son las siguientes:

Yacimiento

Producción (MMTM)

Guasare

22

Táchira

2

Otros

1

TOTAL

25 MMTM

lo cual significa un incremento de 23 MMTM respecto a la producción de 1990. Este volumen de carbón térmico, colocado en el mercado internacional, permitirá cubrir un 8% de las expectativas propuestas. Considerando el incremento de la demanda en los mercados naturales venezolanos (140 MBTM corresponden al mercado europeo y 16 al americano) y la excelente calidad del mineral, el cual por su bajo tenor de azufre cumple con las mas estrictas normas ambientales, se puede predecir que para fines del siglo XX, Venezuela se incorporará definitivamente al mercado internacional del carbón energético, manteniendo la tradición del país como un suplidor confiable de energía para el mundo y participando a la par de Colombia como los más importantes proveedores latino americanos del mineral.

REFERENCIAS

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