Copyright © 1993 Depósito legal pp. 76-0010 ISSN 0378-1844. INTERCIENCIA 18(5): 249-254

COMUNICACIONES
REPORTS
COMUNICAÇÕES


USO DE LOS PARAMETROS FISICO-QUIMICOS DE LAS AGUAS FLUVIALES COMO INDICADORES DE INFLUENCIAS NATURALES Y ANTROPICAS

J. L. MOGOLLON, * A. RAMIREZ, * B. GARCIA * y C. BIFANO

* Instituto de Ciencias de la Tierra. Universidad Central de Venezuela. Apto. 3895. Caracas 1010-A. Venezuela.
* Dirección actual: Departamento de Geoquímica, Sección de Ciencias de la Tierra. INTEVEP S. A., Los Teques.

RESUMEN

Se determinaron los valores promedios de los parámetros: pH, temperatura (T), conductividad (L) y oxígeno disuelto (OD), en base a mediciones realizadas in situ en aguas fluviales de la Cuenca del río Tuy, entre los años 1979 y 1990, durante las épocas de lluvia y sequía, y se compararon con resultados previos de otras cuencas del Norte de Venezuela. Los períodos de lluvia y sequía, en las zonas prístinas, no ejercen mayor influencia sobre los valores de los parámetros analizados, de forma contraria a lo encontrado en las áreas altamente intervenidas. En las cuencas consideradas la conductividad promedio es función de la litología; sin embargo, a nivel de subunidades sólo el análisis químico de las aguas diferencia las litologías predominantes; de hecho en la cuenca del Tuy el área prístina con mayor escorrentia y vegetación de selva tropical, mostró valores de conductividad menores que las áreas de baja escorrentia y sabana. La influencia humana produce incrementos promedios de 3,9 en L y 0,5 en O.D., que son atenuados durante el periodo de lluvia. La capacidad de autopurificación del sistema se consideró relativamente alta, producto de procesos de dilución, intercambios catiónicos y reacciones ácido-base, que requieren tiempos de horas a meses. Sobre la base de las similitudes ambientales y de los valores de los parámetros, se consideró a la cuenca del Tuy representativa de las del Caribe Venezolano.

SUMMARY

The measurement of pH, temperature, conductivity and dissolved oxygen that were conducted "in situ" in the Tuy river watershed from 1979 to 1990 were averaged for the dry and wet season and compared with previous results of other watersheds located as well in North Venezuela. The results found in this study indicated that there are no significant differences between the dry and wet periods in the pristine areas, which is contrary to what was found for the highly intervined areas. Conductivity was found to be a function of lithology; however in the subareas only the chemical composition of the water discriminates between lithologies. In fact, in the pristine area of the Tuy watershed, the subarea with high runoff and tropical jungle vegetation showed values of conductivities lower than the low runoff and savanna area. Human activities have quadruplicated the values of conductivity and reduced the dissolved oxygen content to values equivalent to 50% of saturation. These human influences are strongly noted during the dry period. The self-purification capacity of the system has been considered relatively high, and attributed to dilution processes, cation exchanges and acid-base reactions that occur along the river main channel. Based on environmental similarities and the results found for the parameters studied, the Tuy river basin was considered as representative of the Venezuelan Caribbean Sea Watershed.


La medición de parámetros físico-químicos: pH, Temperatura (T), Conductividad (L) y Oxígeno Disuelto (OD), en los cuerpos de agua, es tal vez la forma más sencilla de identificar sus variaciones composicionales tanto espaciales como temporales, resultantes de cambios en factores naturales como la litología, relieve, vegetación y clima de la región. Además, son útiles para determinar el grado de contaminación tanto orgánica como inorgánica.

Por lo que resulta conveniente su uso en estudios preliminares de por ejemplo impacto ambiental.

En general, es aceptado que dichos parámetros ejercen una influencia notable sobre los procesos químicos y biológicos que ocurren en los sistemas acuáticos (Hem, 1985, Manahan, 1972). También podría esperarse que estos parámetros sean útiles para identificar procesos geoquímicos, tales como los de autopurificación; sin embargo, la bibliografía acerca de este aspecto es escasa (Egborne y Benka, 1986).

En la cuenca del río Tuy las variaciones de los parámetros físico-químicos en función de la distancia (Mogollón y Bifano, 1985), el transporte de sólidos disueltos y suspendidos (Ramírez 1984; Ramírez et al., 1988), la acumulación de contaminantes metálicos en el sedimento (Mogollón et al., 1987; 1990), y los procesos de respuestas frente a perturbaciones del sistema (Prado et al., 1986) han sido establecidos. Por lo tanto existe la información necesaria para evaluar el uso de los parámetros físico-químicos en la identificación de procesos geoquímicos, uno de los objetivos del presente trabajo.

Dada la importancia de los parámetros físico-químicos en los registros continuos de calidad de agua, también se definió como objetivo de este estudio establecer la influencia que los factores naturales (litología, período climático. vegetación) y las actividades humanas (domésticas e industriales) ejercen sobre sus valores en el espacio y en e tiempo. Se compararon los resultados obtenidos con los de otros ríos de Venezuela, con el fin de establecer zonas con comportamiento similar.

Metodología

Trabajo Experimental

A midieron in situ los parámetros físico-químicos de las aguas durante campañas llevadas a cabo desde 1979 hasta 1990. Las determinaciones se realizaron en los principales afluentes en la margen izquierda 2-3 Km aguas arriba de sus desembocaduras al río Tuy. A lo largo del cauce principal del río Tuy se realizaron mediciones aguas arriba y aguas abajo de los centros de actividad humana, siendo la distancia entre sitios, a lo largo del cauce de 5 a 20 Km (Figura 1). En total se consideraron 32 localidades y se realizaron de 120 a 210 mediciones de cada parámetro.


Figura 1. Ubicación de los sitios de recolección de sedimentos y medición de parámetros físicos de las aguas.

Los equipos utilizados fueron: para medir el pH, un potenciómetro Orión 407-A con un electrodo combinado Orión 91-95; para el OD y T un medidor YSI-57 y para L un medidor YSI'sct 33. Estos instrumentos fueron calibrados en el laboratorio y verificada su calibración en campo palo a cada medida; la precisión relativa se encuentra entre 1 y 5%.

Tratamiento de los datos

Los datos fueron agrupados de la siguiente manera: a) valores medidos en sitios de los ríos donde el área drenada tiene baja actividad humana (densidad demográfica: < 10 personas Km-2, según el censo de 1981) y b) zonas de alta actividad doméstico-industrial (densidad demográfica: 500 personas Km-2 y 600 industrias). Los correspondientes a zonas de baja actividad humana a su vez, se dividieron en 3 subgrupos de acuerdo a las características ambientales del área (Figura 2). Estos son:


Figura 2. Unidades ambientales de la cuenca del Tuy.

Unidad Norte: perteneciente a la Serranía del Litoral, Cordillera de La Costa. De litología esencialmente felsico-carbonática, constituida por rocas metasedimentarias de bajo grado. Precipitación media anual de 800 a 2.000 mm. Vegetación de bosque tropófilo y sabana con áreas de bosque húmedo perennífolio al oeste de la zona.

Unidad Sur-Oeste: perteneciente a la Serranía del Interior, Cordillera de la Costa. Con litología formada por rocas meta-volcánicas de composición basáltico-andesítica y algunos afloramientos de rocas ultrabásicas. Precipitación de 800 a 1.700, mm. Vegetación de bosque tropófilo y sabana.

Unidad Sur-Este: perteneciente a la Serranía del Interior, Cordillera de la Costa. De litología similar a la unidad Sur-Oeste. Precipitación de 1.200 a 2.800 mm. Predomina la vegetación de selva tropical aunque existe un área pequeña de bosque perennífolio (Zambrano, 1970).

Además, los datos de cada uno de los grupos y subgrupos definidos se dividieron, según el período climático, en: a) Valores correspondientes a sequía (meses de noviembre a abril); b) lluvia (mayo a octubre, aproximadamente el 80% de la precipitación anual).

La significancia estadística al nivel de 0,01 (99 % de confianza), de las diferencias entre los promedios se probó por hipótesis nula (Bird y May, 1981) y para ello se usó la prueba de t-Student.

Resultados y Discusión

En las Tablas Ia y Ib se muestran los valores promedio de los parámetros medidos en las aguas fluviales de la cuenca del Tuy.

Los promedios para los períodos de lluvia y de sequía de todos los parámetros estudiados, en las unidades ambientales localizadas en el área de baja densidad demográfica no son diferenciables estadísticamente, por lo que los promedios mostrados incluyen los valores medidos en ambos períodos climáticos. En el área de alta actividad doméstico-industrial algunos parámetros son diferenciables por lo que se muestran los resultados de lluvia y sequía.

TABLA Ia VALORES PROMEDIOS DE X Y DESVIACION TIPICA (S) DE LOS PARAMETROS MEDIDOS ENTRE 1979 Y 1990 EN LAS AGUAS DE RIOS DE DIFERENTES AREAS DE LA CUENCA DEL TUY (N CORRESPONDE AL NUMERO DE DATOS)
     

CONDUCTIVIDAD (m mhos)

 

O.D. (mq. 1-1)

Area (Actividad Humana)

Período Climático

Unidad Ambiental

X

S

N

 

X

S

N

   

Norte

280

80

18

 

8,4

0,8

13

 

Sequía

Sur Oeste

280

58

18

 

8,5

0,6

10

Baja

+

Sur Este

130

25

36

 

8,5

0,8

19

 

Lluvia

Total

200

93

72

 

8,5

0,8

42

Alta

Sequía

 

770

500

61

 

4,0

2.0

49

 

Lluvia

 

500

250

41

 

5,4

2,1

27

 

TABLA Ib VALORES PROMEDIOS DE X Y DESVIACION TIPICA (S) DE LOS PARAMETROS MEDIDOS ENTRE 1979 Y 1990 EN LAS AGUAS DE RIOS DE DIFERENTES AREAS DE LA CUENCA DEL TUY (N CORRESPONDE AL NUMERO DE DATOS)
     

T (ºC)

 

pH

Area (Actividad Humana)

Período Climático

Unidad Ambiental

X

S

N

 

X

S

N

   

Norte

22

2,5

19

 

7,7

0,4

18

 

Sequía

Sur Oeste

27

1,3

18

 

7,7

0,4

12

Baja

+

Sur Este

26

1,4

38

 

7,2

0,5

30

 

Lluvia

Total

25

2,7

75

 

7,4

0,5

60

Alta

Sequía

 

27

2,4

59

 

7,1

0,5

58

 

Lluvia

 

27

2,6

74

 

7,3

0,4

49

 

En la Tabla II se muestran, para cada parámetro estudiado, los cocientes (X1/X2) entre los promedios correspondientes a las diferentes áreas y unidades ambientales, definidas en la cuenca del Tuy, así como la significación estadística de la diferencia entre el par de promedios considerados.

TABLA II RELACIONES (X1/X2) PARA LOS VALORES PROMEDIOS DE LOS PARAMETROS MEDIDOS ENTRE 1979 Y 1990 EN LAS AGUAS DE RIOS DE DIFERENTES AREAS DE LA CUENCA DEL TUY

Relación establecida

L

O.D.

pH

T

Unidad Norte

1,0

0,99

1,0

0,82

Unidad Sur Oeste

(< 0,1)

(< 0,1)

(< 0,1)

(> 0,005)

         

Unidad Sur Este

0,46

0,99

0,94

1,2

Unidad Norte

(> 0,005)

(< 0,1)

(> 0,005)

(> 0,005)

         

Unidad Sur Ese

0,46

1,0

0,94

016

Unidad Sur Oeste

(> 0,005)

(< 0,1)

(> 0.005)

(> 0,01)

         

Alta Actividad Sequía

3,9

0,48

0,96

1,1

Baja Actividad U. Total

(> 0,005)

(> 0,005)

(> 0,005)

(> 0,005)

         

Alta Actividad Lluvia

2,5

0,64

0,99

1,1

Baja Actividad U. Total

(> 0,005)

(> 0,005)

(< 0,1)

(> 0,005)

*Entre paréntesis se muestra el nivel de significación estadística de la diferencia entre los promedios considerados.

Variación de los parámetros en zonas de alta y baja actividad humana

Conductividad. Puede apreciarse (Tabla II) que el valor promedio de conductividad (L) en la zona de mayor actividad humana es 3,9 veces mayor que el de baja actividad en la época de sequía y 2,5 veces en la de lluvia, lo cual indica que el contenido de sales disueltas en las aguas ha aumentado de manera notable por efectos antrópicos. El período de lluvias ocasiona una disminución del valor de L, de 760 a 500 m mhos (Tabla Ia), mediante el proceso de dilución que ocurre al aumentar la proporción de aguas de composición natural (L = 130-280 m mhos) que se mezclan con las de origen antrópico.

Como mencionáramos anteriormente, los promedios de L, en los períodos de lluvia y sequía en las tres unidades ambientales con baja actividad humana no son diferenciables estadísticamente, y de hecho sus cocientes son muy cercanos a 1. Esto sugiere una mayor influencia de la litología del área que de la precipitación, ya que en principio debería esperarse un efecto de dilución, por presentar las aguas de lluvia valores de L = ± 14 m mhos (n = 18), medidos en Caracas (Figura 1) entre 1986 y 1988). Posiblemente, el predominio del efecto de la litología se deba a que el tiempo de contacto entre aguas de baja conductividad y material geológico no consolidado (sedimentos de la cuenca del Tuy), necesario para que ocurran los procesos de desorción-disolución, que producen valores de L aproximadamente constantes y similares a los de las aguas fluviales de la zona en que fue recolectado el material, es de aproximadamente 1/2 hora (Prado et al., 1986). Sin embargo, es posible detectar disminuciones temporales (lapsos de horas) de los valores de conductividad, por dilución, cuando las mediciones son realizadas durante fuertes lluvias.

La influencia de las características de las unidades ambientales de la cuenca se confirma con las diferencias estadísticamente significativas de sus valores de L (Tabla II). Debido a que la influencia directa de la precipitación sobre los valores de L en esta cuenca es baja, como sugiere la dificultad para diferenciar los promedios correspondientes a los períodos de lluvia y sequía; y a que los experimentos de simulación en el laboratorio (Prado Op. cit.) indican que la interacción aguas-material geológico tiene una fuerte influencia sobre los valores de L, debería esperarse entonces que dichos valores fueran función primordialmente de la litología. Sin embargo, dos hechos sugieren que otros factores están jugando un papel importante: primero, las unidades del Sur de litologías similares presentan diferentes valores de L y segundo, las unidades Norte y Sur-Oeste no son diferenciables estadísticamente a pesar de poseer litologías diferentes.

Los bajos valores de L en la Unidad Ambiental Sur-Este podrían ser atribuidos a que allí existe mayor pluviosidad y escorrentía, así como una vegetación que proporciona mayor cobertura a los suelos (Zambrano, 1970), condiciones que favorecen la intensidad de meteorización (Brady, 1984). De forma que las cantidades de especies químicas capaces de pasar a solución en forma iónica deben ser menores en esta unidad, mientras que en las dos unidades restantes, materiales pedogeológicos más frescos, pueden estar suministrando cantidades relativas de iones, capaces de producir valores similares de L, aunque las diferencias en litologías producen diferencias en la composición de las aguas que se han apreciado al analizar los contenidos de iones mayoritarios, siendo el de Ca+2 mayor en las aguas del norte (Ramírez, 1984).

Oxígeno Disuelto. Respecto al contenido de oxígeno disuelto (OD) en las aguas, se encontró que la zona de alta actividad humana presenta valores menores que la zona de baja actividad (Tabla la). Esta diferencia es significativa estadísticamente (Tabla II) y puede ser atribuida a la gran descarga de compuestos orgánicos (Hem, 1985) predominantemente de origen doméstico, que ha duplicado las cantidades de N, P. y Corg, transportado por el río Tuy al Mar Caribe (Ramírez et al., 1988) y que ha causado la existencia de altas demandas químicas y biológicas de oxígeno (Humphreys & Sons, 1975; INOS, 1978).

Los valores correspondientes a ríos afluentes pertenecientes a las 3 unidades ambientales no son diferenciables (Tabla II) y mostraron durante todo el período de estudio (1979-1990) valores iguales al de saturación. Esto confirma el carácter no contaminado de los sitios seleccionados, en las zonas de baja actividad humana y a la T, la cual es función de la altura sobre el nivel del mar, como la variable ambiental que determina el valor de OD, en áreas no intervenidas por el hombre.

El período de lluvia no ejerce influencia sobre los valores de OD en los ríos ubicados en las zonas de baja actividad humana, a diferencia de lo que ocurre en las zonas contaminadas donde ocasiona un incremento de 4,0 a 5,4. mg 1-1 (Tabla Ia), debido al efecto de dilución de la carga contaminante, similar al observado en otros ríos (Egborne y Benka, 1986).

Debe destacarse que el efecto de dilución, a pesar de que no posee la magnitud suficiente para que, con la carga actual de contaminantes, se restablezcan durante un período climático los valores naturales de OD (= 8 mg. 1-1), es indicativo del alto poder de recuperación que presenta el río Tuy. Esta situación debe ser similar para los valores de L, los cuales también mostraron variaciones importantes, en las zonas contaminadas, debido al efecto de dilución.

A fin de hacer un estimado de la influencia antrópica global en la cuenca, se estableció la relación respecto a los valores de línea base del promedio obtenido en el sitio de medición más cercano a la desembocadura del río al mar, no influenciado por efecto salino (Agua Clara). La disminución de OD de 2, t veces, se relaciona inversamente con el incremento de 2,4 veces el transporte de Corg como partícula (Ramírez et al., 1988) y con los incrementos de 1,7 a 2,2 veces de Corg en los sedimentos de fondo (Mogollón et al., 1990). De igual manera, el valor obtenido de 1,9 en L es comparable al de 1,8 reportado por Ramírez (op. cit.), en un estudio detallado acerca del transporte de sólidos disueltos por el Tuy al mar Caribe. Todo lo cual confirma la alta contaminación química del sistema.

Acidez. Los ríos de la Unidad Sur-Este presentan, al igual que la conductividad, un menor valor promedio de pH que las otras dos unidades (Tabla Ib). Debido a que los sedimentos del río Cuira, pertenecientes a la Unidad Sur-Este, son los únicos, de 8 sedimentos estudiados provenientes de la cuenca del Tuy que no son capaces de neutralizar soluciones con pH inicial de 1, (Prado op. cit.), puede inferirse acerca de su menor poder de amortiguación y de la influencia de la interacción agua-material geológico. Sobre la acidez de las soluciones, pensamos que al igual que para la conductividad las diferencias en los pH de los ríos de las tres unidades deben atribuirse a las diferencias de, litología, (presentándose los mayores valores en las unidades que meteorizan con mayor facilidad y por tanto más hábiles para captar protones de la solución).

Por otra parte, los valores de pH en las zonas de alta y baja actividad humana (Tabla II) indican que existen incrementos de acidez que pueden ser atribuidos a descargas antrópicas como ha sido señalado anteriormente para sitios específicos en la subcuenca alta del río Tuy (Mogollón y Bifano, 1985). Sin embargo, la cercanía del coeficiente a la unidad indica que la capacidad amortiguadora del sistema puede mantener los valores de pH naturales, con el volumen de descarga que existe actualmente en la cuenca. De hecho se ha determinado que la capacidad amortiguadora es bastante alta: 125 meq. H+ . Kg-1 sedimento, actúa en 1/2 hora y ha sido atribuida a disolución de carbonatos y a procesos de intercambio catiónico entre los sedimentos y el agua (Prado op. cit).

Los incrementos de acidez de origen antrópico se confirman, por el incremento de los valores de pH, que produce el período de lluvia en las zonas de alta actividad humana, y que no se observa en las de baja actividad (Tabla Ib). Este efecto determina que para el período de lluvias los pH de las zonas de alta y baja actividad humana son indiscriminables, por lo que puede ser considerado corno un mecanismo eficiente de autopurificación.

Temperatura. Al igual que para los restantes parámetros estudiados, las diferencias de temperatura (T) entre los períodos de lluvia y sequía no son significativas en ninguna de las unidades ambientales pertenecientes a las zonas de baja actividad humana.

Todas las áreas estudiadas presentan pequeñas diferencias de temperaturas (Tabla Ib), estadísticamente significativas (Tabla II) que se correlacionan, inclusive en la zona de alta actividad humana, con el intervalo de temperaturas medias anuales, señalado para cada unidad, en el mapa de isotermas de la cuenca del Tuy, elaborado por Zambrano (1970). Adicionalmente el período de lluvia no tiene ningún efecto sobre la T en la zona de alta actividad humana. Por lo tanto puede considerarse que las variaciones de T en las aguas de esta cuenca se deben a factores naturales, particularmente a la altura sobre el nivel del mar.

Comparación con otras cuencas

En la Tabla III se muestran los valores naturales (línea base) de los parámetros estudiados en la cuenca del Tuy, calculados usando los datos de la Tabla Ia y se comparan con los de otras cuencas del norte de Venezuela (Figura 3). Es notable la uniformidad de los valores de pH, T, y OD: por lo que pueden considerarse representativos de los ríos de toda el área.

TABLA III VALORES NATURALES PROMEDIOS Y DESVIACIONES TIPICAS DE LOS PARAMETROS FISICOS EN AGUAS DE CUENCAS DEL NORTE DE VENEZUELA

Cuenca Hidrográfica

pH

T

(ºC)

L

(m mhos)

O.D.

(m gm. 1-1)

Fuente

TUY

7,4 ± 0,5

(50)

25 ± 3

(75)

200 ± 93

(72)

8,4 ± 0,8

(42)

Este trabajo

VALENCIA

7,3 ± 0,5

(12)

--

105 ± 58

(12)

8,5 ± 0,9

(12)

Mogollón y Bifano (1989)

NEVERI

7,5 ± 0,4

(23)

26 ± 2

(23)

220 ± 68

(21)

--

Mogollón, Lo Mónaco y Bifano (no publicado)

C A R I B E

         

ORIENTE

7,5 ± 0,6

(14)

28 ± 1

(14)

240 ± 40

(9)

8,3 ± 0, 8

(5)

Colina et al., (1989)

OCCIDENTE

7,3 ± 0,2

(6)

29 ± 1

(12)

1030 ± 690

(12)

8,6 ± 0,7

(6)

Colina et al., (1989)

* Los datos entre paréntesis corresponden al número de datos.


Figura 3. Principales ríos del norte de Venezuela pertenecientes a la cuenca del Caribe.

Respecto a L, se observa un elevado valor en la parte occidental de la cuenca del Caribe, que ha sido atribuido por Colina et al., (1989) a la influencia de la litología de origen marino de la Serranía de San Luis, constituida por minerales de gran solubilidad, como CaSO4 (González et al., 1980). Mientras que la parte oriental de la cuenca, ocupada por la Cordillera de la Costa, a la que pertenecen las cuencas del Tuy y del Neverí, muestra valores cercanos al promedio mundial de 170 m mhos (Livingstone, 1963). Los valores de L en las aguas fluviales de la cuenca del Lago de Valencia son relativamente bajos: esto ha sido atribuido a que, en esa área, la mayoría de los tramos de cursos de agua, que aun no reciben descargas de afluentes antrópicos, drenan una litología particular: gneises no carbonáticos (Mogollón y Bifano, 1989).

En general, los valores de L en los ríos del norte de Venezuela muestran una fuerte influencia de la litología del área, por lo que se han establecido dos grupos de ríos: los pertenecientes a la zona centro-oriental, con valores naturales de L entre 100 y 400 m mhos, que drenan una litología de edad Paleozoica-Mesozoica predominantemente metamórfica de bajo grado, félsica, con cantidades variables y menores de rocas carbonáticas y máficas y los pertenecientes a la zona occidental, que presentan conductividades entre 450 y 2.900 m mhos, por drenar una litología sedimentaria, de edad terciaria y origen predominantemente marino (González et al., 1980; Colina et al., 1989). No ocurre así en los ríos del Macizo Guayanés, al sur de Venezuela, tributarios de la margen derecha del río Orinoco, para los cuales las L medidas se encuentran entre 10 y 40 m mhos (MOP, 1972; Paolini et al., 1983; Escandón et al., 1985; Yanes and Ramírez, 1988) y son ligeramente superiores a las de aguas de lluvias (Furch et al., 1982). Esto ha sido atribuido al alto grado de meteorización de los suelos que se han desarrollado sobre rocas Cámbricas y Precámbricas (López y Bisque, 1975) que han agotado los contenidos de iones solubles capaces de producir, al interacccionar con las aguas de lluvia, los incrementos en conductividad observados en el norte. Los bajos valores de conductividad encontrados en las aguas fluviales de algunas áreas de la cuenca del Amazonas, donde existen suelos altamente lixiviados (Sioli, 1975), corroboran la afirmación anterior.

Variaciones de los parámetros en función del tiempo

Para el período 1979-1988 las variaciones en el tiempo estudiados en 15 sitios de medición, 9 de ellos con influencia antrópica, no mostraron tendencias específicas, salvo las ya mencionadas disminuciones en el grado de contaminación durante el período de lluvia, debidas al efecto de dilución.

En general la variabilidad en el tiempo de los parámetros físico-químicos afectados antrópicamente (L y OD) es mucho mayor en los sitios de medición ubicados en zonas de alta actividad humana que en los de baja actividad, como consecuencia del efecto combinado de las variaciones naturales que producen coeficientes entre 1 y 18% y los debidos a fluctuaciones de la cantidad y características de las descargas humanas que los incrementan hasta valores de 94% (Tabla IV).

TABLA IV INTERVALOS DE LOS VALORES DE COEFICIENTES DE VARIACION % EN EL TIEMPO (1979-1990). EN SITIOS DE MEDICION UBICADOS EN ZONAS DE ALTA Y BAJA ACTIVIDAD HUMANA

C V %

Alta Actividad Humana

Baja Actividad Humana

L

8 - 57

(10)

6 - 18

(13)

O.D.

12 - 94

(9)

3 - 12

(6)

pH

3 - 12

(10)

1 - 9

(12)

T

2 - 7

(10)

2 - 9

(12)

Los números entre paréntesis se refieren a la cantidad de sitios considerados.

AGRADECIMIENTOS

Los autores le agradecen al Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la Universidad Central de Venezuela (Proyecto C-03-32.1857.88) y al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Proyecto PC-076) los financiamientos otorgados, a la Sra. A. Magallanes su ayuda en el mecanografiado del trabajo y a los estudiantes tesistas del Laboratorio de Geoquímica de la Contaminación la colaboración en el trabajo de campo y laboratorio.

REFERENCIAS

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