Copyright © 1995. Depósito legal pp. 76-0010 ISSN 0378-1844. INTERCIENCIA 20(3): 144-148
Forma correcta de citar este articulo: MANUEL KRAUSKOPF y MARIA INES VERA 1995. LAS REVISTAS LATINOAMERICANAS DE CORRIENTE PRINCIPAL: INDICADORES Y ESTRATEGIAS PARA SU CONSOLIDACIÓN. INTERCIENCIA 20(3): 144-148. URL: http://www.interciencia.org.ve
* Corresponde a una ponencia presentada en el Taller Internacional sobre Publicaciones Científicas en América Latina, Guadalajara, México (27-30 Noviembre de 1994).
El modo social para validar el conocimiento y que permite, al mismo tiempo, su difusión pública, implica un proceso riguroso que converge en la publicación de un artículo en una revista científica. La revista acredita el aporte cuya validez persiste, siempre que sea de su competencia.
En este contexto, la Revista Científica adquiere particular importancia. Frente a la existencia de una cantidad apreciable de revistas de merecido prestigio internacional, es lícito preguntarse si países de menor desarrollo científico y escaso protagonismo requieren involucrarse en el esfuerzo que implica la publicación de estos especializados medios de comunicación. Sin duda, los científicos de países cuya actividad investigativa es marginal, podrían publicar su contribución al saber en revistas establecidas en países de mayor tradición científico-tecnológica. Su aporte al saber universal quedaría convenientemente resguardado, gozando a la vez de la visibilidad que caracteriza a los artículos contenidos en medios de elevada circulación y probado prestigio. La mayor visibilidad conduce, por cierto, a una mejor posibilidad de influir en el avance de la ciencia. Ciertamente, el trabajo científico se sustenta en dos intereses: aquel que emana de la época en que vive y el suyo propio. En opinión de Bronowski (1965) la necesidad de los tiempos configura el progreso científico como un todo. El acto de investigación creativa, que otorga plenitud humana, es original; pero no se completa jamás, porque el conocimiento que se genera es universal - entre otras causas - en razón a que permite que se recree permanentemente. De esa forma se incorpora a nuestra dinámica cultural y se transforma en actor social donde reside la posibilidad de progreso de todo país. Siendo la creación y recreación un ejercicio intelectual que se retroalimenta recíprocamente el investigador percibe que su rol protagónico puede privilegiarse al publicar sus hallazgos en revistas de alto prestigio, cobertura y visibilidad.
No obstante, las revistas científicas, además de validar nuevo conocimiento y de comunicarlo públicamente, son depositarias de un patrimonio que, siendo intangible, determina la capacidad de progreso de la sociedad. La configuración de este patrimonio no es, en verdad, simple. En otras palabras, además de la mera comunicación escrita de un trabajo de investigación importante, impone el dominio del proceso que autentifica la validez de la contribución y que la toma en capital del conocimiento, en bien público debidamente acreditado. Ello supone la existencia de un sólido Comité Editorial, de árbitros versados en la materia y de una dinámica que envuelve una suerte de tecnología muy propia, garante del aporte de "verdad" que no puede violar la fe pública de la que disfruta. En consecuencia, si un país aspira construir un patrimonio intelectual pilar de su propio progreso, no puede marginarse del desafío que implica dominar la tecnología que - además de la creación y recreación del saber - debe validar pública y universalmente el nuevo conocimiento. El dominio del riguroso proceso que lidera el Comité Editor de una revista científica es, pues, un componente sustantivo del intelecto de un país. Carecer de éste representa insuficiencia cultural, otra forma de analfabetismo y particularmente, en un mundo que otorga tanta importancia a las tecnologías, marginación respecto a la más relevante de éstas. En efecto, si la tecnología que permite tornar formalmente en ciencia el acto creativo y recreativo es defectuosa, todo lo que se pueda construir sobre el conocimiento comunicado se derrumbará, lo que, sin duda alguna, puede dañar irremediablemente a la sociedad. En consecuencia, la publicación de Revistas Científicas en países de América Latina donde existe una base científica mínima es imperativa. De lo contrario, el aporte de la comunidad de investigadores de competencia universal sería incompleto ya que no se incrementaría nuestra capacidad tecnológica para cubrir todo el proceso que involucra autentificar el conocimiento universal.
La edición de revistas científicas en la región ha concitado justificada preocupación (Herbstaedt y Ureta, 1980; Vessuri, 1987; Vessuri, 1989; Cetto, 1993). Aunque su necesidad parece estar claramente establecida, persisten situaciones que ameritan un profundo análisis. Entre ellas, su calidad. En efecto, el escenario que caracteriza la edición de Revistas Científicas en América Latina es particularmente heterogéneo. Si bien son muchos los aspectos que convocan su estudio, deseamos concentrar ahora nuestra atención en aquellas que conforman la literatura de corriente principal.
Fue Price (1963) uno de los primeros en explotar las potencialidades de la base de datos del Institute for Scientific Information (ISI). Hoy es bien conocido que esta empresa se especializó en la evaluación cualitativa de las revistas científicas y tecnológicas, extendiéndose en ocasiones al campo propio del arte. Desde un comienzo incorporó lo que - no exento de sesgo - fue considerado como lo más representativo internacionalmente. Entre las exigencias, se cuenta la excelencia y el impacto que las investigaciones producen en el desarrollo científico. Con el correr del tiempo, las publicaciones registradas por el ISI han constituido lo que se conoce como mainstream o literatura de corriente principal. Sobre esta última se sustenta buena parte de la epistemometría (Krauskopf, 1994), disciplina que se perfecciona año a año y que contribuye a objetivar cuantitativa y cualitativamente los componentes implícitos en la generación de conocimiento y, por cierto, sus resultados.
| PAIS |
N ° de Revistas |
|
Argentina |
5 |
|
Brasil |
17 |
|
Chile |
7 |
|
Colombia |
1 |
|
Costa Rica |
1 |
|
Cuba |
1 |
|
Ecuador |
1 |
|
México |
12 |
|
Perú |
1 |
|
Venezuela |
3 |
|
TOTAL |
49 |
| DISCIPLINA |
% |
|
Matemáticas |
1,9 |
|
Física |
5,7 |
|
Química |
7,5 |
|
Ciencias Naturales |
7,5 |
|
Ciencias Biomédicas |
15,1 |
|
Medicina Clínica |
18,9 |
|
Silvoagropecuarias |
15,1 |
|
Ciencias Sociales |
11,3 |
|
Humanidades |
15,1 |
Parece claro que el registro del ISI exhibe algunas deficiencias, en particular cuando se refiere a lo que publican investigadores en revistas del Tercer Mundo. Este aspecto ha despertado justificada preocupación (Moravcsik, 1986) y debe ser considerado cada vez que se construyen indicadores para perfilar la actividad científica en América Latina (Gaillard, 1989; Krauskopf, 1993). De acuerdo a Gaillard (1989) en América Latina se publica aproximadamente el 60% de los artículos científicos en revistas locales, marginadas en su gran mayoría de lo que constituye la corriente principal. De seguro, una fracción significativa de los títulos que los registros omiten, califican para su inclusión (Moravscsik, 1986). No obstante esta realidad, conviene examinar lo que podría calificarse como lo más visible del heterogéneo mundo de revistas científicas Latinoamericanas, i.e., aquellas registradas en el ISI.
Nadie desconoce el profundo esfuerzo que emprenden las revistas científicas para incorporarse a la literatura de corriente principal. Cuando ocurre, como en los últimos años, que Acta Physiológica Latinoamericana, Archivos de Biología y Medicina Experimentales, Turrialba, Revista Latinoamericana de Química, Interferón y Biotecnología, Acta Científica Venezolana, entre varios otros títulos, dejaron de ser registrados por el ISI, incumbe incursionar el devenir de aquel grupo privilegiado de revistas de América Latina que conforman la elite actual de la región, si es que este atributo se alcanza por el mero hecho de configurar la literatura de corriente principal.
La máxima cobertura del ISI incluye aproximadamente 7.000 revistas científicas, de ciencias sociales, artes y humanidades, de todo el mundo.
1 Las revistas nutren diversas bases de datos, en particular el Science Citation Index, Social Sciences Citation Index, Arts & Humanities Citation Index y Current Contents. Al indexar los artículos para la mayoría de las revistas, el ISI registra la información bibliográfica completa, incluyendo el nombre de todos los autores, idioma, título de la contribución, nombre de la revista, volumen, página, año de publicación, y referencias citadas. Sin embargo, para aproximadamente 1.000 revistas, el ISI anota sólo la información bibliográfica completa pero no registra las referencias que citan sus artículos. Por otra parte existe también una cobertura parcial para cerca de 1.100 revistas. Estos aspectos deben ser considerados cuando se usan bases de datos del ISI para generar indicadores epistemométricos. Por algo Alewell (1990) plantea que los indicadores altamente tecnificados pueden servir para orientar a quienes comprenden los hechos que los sustentan, y si ellos son, en efecto, substantivos para sus propios objetivos, i.e., en el caso de revistas, el cometido que éstas, en efecto, se proponen.La Tabla I muestra el número de revistas que está cubriendo actualmente el ISI en Latinoamérica.
2 Los 49 títulos que el ISI registra proveen la oportunidad, para abordar la problemática de las revistas científicas latinoamericanas desde la perspectiva que ofrecen los indicadores que surgen de los bancos de datos que conforma la literatura de corriente principal.La Tabla II representa la distribución porcentual de las disciplinas que cubren las revistas latinoamericanas indexadas. La distribución porcentual es coherente con el perfil de la actividad científica que se desarrolló en América Latina durante los '80 (Krauskopf et al., 1986).
El Journal of Citation Reports (ISI) define una serie de indicadores que representan el perfil de un gran número de las revistas científicas indexadas por el ISI. No obstante, una fracción apreciable de las revistas latinoamericanas no están incluidas en los anuarios correspondientes. La Tabla III concierne al número de artículos publicados desde 1988 a 1992.
| PAIS |
REVISTA |
1988 |
1989 |
1990 |
1991 |
1992 |
|
ARGENTINA |
An As Quim |
48 |
62 |
34 |
s/i |
37 |
|
Medicina |
75 |
74 |
55 |
53 |
42 |
|
|
Phyton |
19 |
46 |
0 |
19 |
22 |
|
|
BRASIL |
Braz J Med |
66 |
231 |
207 |
181 |
160 |
|
Meen I Osw C |
s/i |
s/i |
s/i |
110 |
160 |
|
|
Rev I Med T |
68 |
68 |
75 |
67 |
89 |
|
|
CHILE |
Rev Med Chi |
202 |
199 |
401 |
157 |
208 |
|
Rev Chil Hn |
22 |
17 |
13 |
0 |
34 |
|
|
Arch Mae V |
21 |
26 |
25 |
27 |
22 |
|
|
CUBA |
Cub J Agr Sc |
48 |
48 |
17 |
16 |
0 |
|
MEXICO |
Rev Mex Ast |
16 |
57 |
170 |
20 |
50 |
|
Rev Inv Cli |
53 |
47 |
88 |
49 |
58 |
|
|
VENEZUELA |
Interciencia |
31 |
31 |
33 |
36 |
37 |
|
Arch Lat Nu |
60 |
14 |
0 |
20 |
s/i |
La información representa un aspecto de 14 revistas científicas indexadas, 28,6% de la muestra. El resto de las revistas cubiertas por el ISI no fueron examinadas en los Journal of Citation Reports correspondientes. Claramente, el número de artículos que publican anualmente las revistas es francamente disímil. Varias revistas publican muy pocos artículos por año. Este asunto es del todo relevante y revela la bajísima cantidad de revistas que constituyen los volúmenes anuales, i.e., en ocasiones menos de cubro números por año y, ciertamente, a veces ninguno. Las cifras de la Tabla III demuestran que en algunos casos hay falta de periodicidad y regularidad en la edición. Asimismo, carencia de constancia, situación que complica el perfil de las revistas.
Cuando se examina el factor de impacto de las revistas latinoamericanas se obtienen los indicadores que contiene la Tabla IV. El factor de impacto es una medida de la frecuencia a través del cual el "artículo promedio" de -una revista ha sido citado en un año dado. El factor de impacto que describe el Journal of Citation Reports se calcula básicamente a partir de la razón entre las citaciones y los artículos citables recientemente publicados en una revista. De este modo, el factor de impacto de una revista dada se calcula dividiendo el número total de citas efectuadas en el año en curso, en los artículos publicados en una revista durante los dos años previos , entre el número total de artículos publicados en esos mismos dos años por la misma revista.
| PAIS |
REVISTA |
1990 |
1991 |
1992 |
|
ARGENTINA |
An As Quim |
0,118 |
s/i |
0,079 |
|
Medicina |
0,161 |
0,179 |
0,131 |
|
|
Phyton |
0,108 |
0,176 |
0,049 |
|
|
BRASIL |
Braz J Med |
0,475 |
0,374 |
0,389 |
|
Meen I Osw C |
s/i |
0,267 |
0,288 |
|
|
Rev I Med T |
0,162 |
0,147 |
0,284 |
|
|
CHILE |
Rev Med Chi |
0,137 |
0,144 |
0,234 |
|
Rev Chil Hn |
0,205 |
0,087 |
0,029 |
|
|
Arch Mae V |
0 |
0,020 |
0,019 |
|
|
CUBA |
Cub J Agr Sc |
0,010 |
0 |
0,010 |
|
MEXICO |
Rev Mex Ast |
0,795 |
0,273 |
0,184 |
|
Rev Inv Cli |
0,040 |
0,059 |
0,059 |
|
|
VENEZUELA |
Interciencia |
0,194 |
0,093 |
0,297 |
|
Arch Lat Nu |
0 |
0,012 |
0,047 |
El factor de impacto de las revistas científicas de América Latina es, en general, bajo. No obstante, varias se desecan. Es notoria la irregularidad del impacto que alcanzan algunas revistas durante el trienio analizado. Aún mas y por cierto preocupante, la caída que exhiben algunas en el período descrito.
El factor de impacto descrito en la Tabla IV representa la efectividad de cada revista durante los últimos dos años. El número de citas de artículos de una revista en otros artículos de la misma revista no es despreciable. Consecuentemente, si una revista se edita con irregularidad y publica pocos números al año, la posibilidad de alcanzar un Amor de impacto elevado es bastante baja. Ello explica algo de lo que se observa en la Tabla IV y debe ser considerado para diseñar la estrategias que permitan consolidar revistas científicas en América Latina.
Otro indicador de desempeño de las revistas es el Immediacy Index o Indice Inmediato. Representa la medida de cuán rápido el "artículo promedio" de una revista dada, es citado. El Indice Inmediato se configura con las citas que convocan los artículos el mismo año de su publicación. Así el Indice Inmediato de una revista dada se calcula dividiendo la suma de todas las citas referidas a los artículos publicados ese año dividido por el número total de artículos publicados el mismo año. Un artículo que se publica a comienzos del año que se califica, tendrá mayores posibilidades de ser citado respecto a otro que aparezca al final del mismo año.
La Tabla V representa los valores del Indice Inmediato de las revistas científicas de América Latina, incluidas en los análisis del Journal Citation Reports (ISI). No obstante que un número importante de las revistas que comprende la Tabla V no genera valores medibles como Indice Inmediato, algunas revistas, sin duda, se destacan. La Revista Mexicana de Astronomía y Astrofísica, por ejemplo, tiene un Indice Inmediato = 0,180 en 1992, valor inmediatamente superior a la mediana de ese año consideradas todas sus congéneres. Asimismo, Interciencia, en la esfera de las revistas Multidisciplinarias alcanza el mismo año un Indice Inmediato = 0,297, ubicándose en el lugar 13 de las 62 revistas evaluadas de este modo.
| PAIS |
REVISTA |
1990 |
1991 |
1992 |
|
ARGENTINA |
An As Quim |
0.088 |
s/i |
0 |
|
Medicina |
0.018 |
0 |
0.048 |
|
|
Phyton |
0 |
0 |
0.045 |
|
|
BRASIL |
Braz J Med |
0.039 |
0.039 |
0.056 |
|
Meen I Osw C |
s/i |
0.027 |
0.025 |
|
|
Rev I Med T |
0.027 |
0.030 |
0.022 |
|
|
CHILE |
Rev Med Chi |
0.031 |
0.102 |
0.053 |
|
Rev Chil Hn |
0 |
0 |
0.029 |
|
|
Arch Mae V |
0 |
0 |
0 |
|
|
CUBA |
Cub J Agr Sc |
0 |
0 |
0 |
|
MEXICO |
Rev Mex Ast |
0.053 |
0.200 |
0.180 |
|
Rev Inv Cli |
0.023 |
0 |
0.034 |
|
|
VENEZUELA |
Interciencia |
0.030 |
0.278 |
0.297 |
Si la menguada periodicidad de las revistas científicas de América Latina complica el Factor de Impacto que las caracteriza, cuando se trata del Indice Inmediato tal peculiaridad, para algunas de ellas, se torna dramática. Es, sin embargo, necesario preguntarse si las revistas de América Latina tienen como propósito validar conocimiento tan de punta que provoque la necesidad de ser referido con prontitud. Los indicadores obligan a entender los hechos que los sustentan y sólo tienen sentido cuando sirven para evaluar los objetivos que, en verdad, se persiguen (Alewell, 1990).
Es de todos conocidos que en América Latina se publican cientos de revistas así llamadas científicas. También que, cuantificada la productividad de corriente principal, la región en conjunto contribuye escasamente con el 1,3% de los artículos que anualmente se publican en el mundo. Respecto al número de investigadores competentes, éste es, al menos, un orden de magnitud menor que el de los países desarrollados y la inversión en Investigación & Desarrollo en la casi totalidad de los países latinoamericanos, escasamente alcanza al 0,5% del PGB. En este escenario, mantener prestigiosamente cincuenta revistas, en el marco de los parámetros que se usan para calificar la literatura de corriente principal, constituye una tarea de proporciones.
Son pocos los países, exceptuando las experiencias de Brasil y México, que han abordado con cierta sistematización la valorización de su esfuerzo editorial en ciencias. Aunque se ha reconocido el sesgo que enfrenta el ambiente Latinoamericano para lograr que sus buenas revistas se incorporen a los índices del ISI, los que gústenos o no, se han ganado un importante lugar en el mundo de la academia, de las agencias de financiación, de la política científico-tecnológica, y en la opinión pública especializada, poco nos hemos preocupado de privilegiar al pequeño grupo de títulos que ha obtenido, esforzadamente, un lugar en los registros que otorgan prestigio y más importante aún, visibilidad.
Cada país que desee, en verdad, ser protagonista del avance de la sociedad debe hacer mucha ciencia y dominar el proceso que conforma su validación pública. Requiere, entonces, destacar también en su empeño editorial científico. Por ello, sin contemplaciones, debería evitar la proliferación de revistas donde el proceso de autentificación de los hallazgos que se comunican son un remedo y fingimiento de rigurosidad. Donde la endogamia y el efecto del pequeño mundo arriesga la seriedad con que sus sostenedores la nutren. La existencia mayoritaria de revistas de dudosa calidad "contamina" irremediablemente la credibilidad de la comunidad que dicen representar o donde se insertan y afecta a aquellas, que son claro reflejo de un proceso editorial exigente, intenso, riguroso, respaldado por árbitros de probada vigencia en los temas sobre los que se pronuncia. En consecuencia, parece necesario abordar la situación presente de las Revistas Científicas en América Latina consolidando, por una parte, a aquellas que están siendo reconocidas como de corriente principal y, por otra, pronunciándose seriamente sobre las que no cumplirían con el requisito de ser valoradas como auténticas representantes del proceso que pretenden encarnar.
La existencia de 49 revistas latinoamericanas que cubren una amplia variedad de disciplinas debería convocar a los científicos de la región a comunicar sus hallazgos en éstas. Para apreciar objetivamente el modo y cuantía con que los investigadores de un país, en particular, utilizan el universo de revistas latinoamericanas de corriente principal, se examinó el caso de Chile. Los artículos de corriente principal que se originan en Chile cada año, ocupan en términos absolutos el 4
° lugar de América Latina. Le preceden Brasil, Argentina, y México (Villegas y Cardoza, 1993). En relación a la población, Chile se ubica encabezando la productividad científica (Roche y Freites, 1982; Villegas y Cardoza, 1993). Utilizando el Banco Nacional de Datos 1981-1992 del ISI (Chile) se identificaron todos los artículos (omitiendo presentaciones a congresos, discusiones y editoriales) que fueron publicados en las 49 revistas Latinoamericanas actualmente' indexadas por el ISI, y también en revistas de la región que durante el período analizado, dejaron de pertenecer a la corriente principal. De los 11.682 artículos examinados, 29,3% fueron publicados en revistas Latinoamericanas. Un 26,6% correspondió a revistas chilenas, 0,9% a venezolanas, 0,6% a mexicanas, 0,5% brasileñas, y 0,3% a argentinas. En lo que concierne a las publicaciones en Chile, 19,25% ocurrió en la Revista Médica de Chile, con tradición, alta periodicidad y regularidad. Estas cifras demuestran que un país como Chile, en el momento que publica en revistas latinoamericanas lo hace en un 90% en su propio país aun cuando sólo contribuye con menos del 15% de los títulos que configuran la corriente principal de América Latina.Aunque son muchos los factores que afectan la precariedad en que se desenvuelven las revistas en la región, ésta se agrava por su propio aislamiento. El mundo moderno, con economías abiertas, tratados de libre comercio, ruptura de muros, en fin con afanes de auténtica integración parece no tener nada que ver con la tradición individualista de los científicos, donde el sentido de pertenencia se guarda con celos inusitados.
En más de una ocasión Facultades Universitarias, Sociedades Científicas, Departamentos Académicos, etc. reclaman posesión y propiedad de revistas, derecho a usufructo, y al tiempo de exigir respeto por su absoluta autonomía, demandan el financiamiento que se requiere. Por cierto que las revistas y su Comité Editorial deben disfrutar de la más absoluta autonomía en las materias técnicas y científicas que competen a la disciplina sobre las que se pronuncian. Ello no puede confundirse, empero, con otros aspectos sustantivos para que las revistas como tales tengan el profundo sentido social que emana de su propio cometido.
Mientras las empresas de nuestros países se están aggiornando con mucho éxito, recurriendo a alianzas estratégicas, las revistas de Latinoamérica siguen desenvolviéndose en forma aislada. Es menester acometer con brío dos acciones: amalgamar esfuerzos, es decir, fusionar algunos títulos y por otra parte, absorber ciertas revistas.
La gran mayoría de las revistas, independientemente de su calidad, tiene una bajísima periodicidad. Este solo atributo les impide competir frente a indicadores como el factor de impacto e índice inmediato que publica anualmente el Journal of Citation Reports. Y claro, estos indicadores se sustentan en la actividad de dos y un año, respectivamente. El porcentaje de artículos que citan a trabajos publicados previamente en la misma revista, no es despreciable. Por otra parte, la baja periodicidad desestimula a los investigadores a enviar sus contribuciones. Es necesario, pues, buscar alianzas estratégicas.
El rol de las revistas actualmente indexadas en el ISI es cardinal. Debemos hacer un esfuerzo conjunto por consolidar su quehacer. Favorecer, por todos los medios, que eleven su periodicidad. Ello demanda un esfuerzo Latinoamericano, ya que la comunidad científica de cada país, incluso de los que tienen mejores posiciones relativas, es pequeña y claramente insuficiente para sostener con seriedad, en la mayoría de las disciplinas, revistas de impacto competitivo.
Parece ser, entonces, el momento de indagar con mayor profundidad la naturaleza y atributos de las 49 revistas indexadas en el ISI. Examinar sin preconcepciones de ninguna especie si en verdad podrán, de seguir su desempeño como durante los últimos años, mantenerse en la corriente principal. Son muchos los ejemplos de sólidas revistas latinoamericanas que durante la última década han perdido ese atributo. Se debe escudriñar la conveniencia de las alianzas estratégicas. Combinar voluntades con revistas que, siendo del mismo ámbito disciplinario y exhibiendo excelencia, no han podido incorporarse a la corriente principal. Fusiones, absorciones, complementaciones. En fin, toda una gama de opciones que permitiría vigorizar el esfuerzo editorial en la región, otorgándole la visibilidad que requiere. Entre las posibilidades existentes está la de formar series bajo un título ya consagrado, incorporando de esta forma otras revistas que se desenvuelvan en la misma esfera de acción, y, aumentando en consecuencia, la periodicidad de quienes concurren a la materialización del proyecto editorial.
Quienes diseñan políticas públicas para la ciencia y tecnología en América Latina deberían favorecer el tipo de acciones que describimos. El profesionalismo que implica la edición de revistas científicas de prestigio y visibilidad es sustantivo para la región. Lo mismo, cuando se refiere al diseño de acciones que conciernen al desarrollo de la ciencia.
La corriente principal representa la punta del iceberg de las publicaciones científicas. Por desgracia, la dimensión M fragmento escondido varía de caso en caso, y es de difícil valoración. El sesgo que margina a una fracción de revistas latinoamericanas dificulta notoriamente el conocimiento que la región tiene de sí misma, respecto a ciencia y tecnología. En consecuencia, las políticas públicas que se adoptan carecen de la información que su cometido impone. Parece ser el momento de aunar esfuerzos para construir un sistema selecto de revistas latinoamericanas que provea la información necesaria para identificar la actividad más relevante y el impacto que ella produce. La responsabilidad social compromete la creación de indicadores de desempeño cuando están involucrados fondos públicos. Esta obligación se acrecienta cuando se trata, ni más ni menos, del vehículo que acredita la validez del conocimiento que se difunde.
El indicador de desempeño se ha definido como "el valor numérico utilizado para medir algo difícil de cuantificar" (Cave et al,. 1991). Los indicadores de desempeño difieren de los simples puesto que implican un punto de referencia, un estándar, un objetivo, una configuración, un elemento sujeto a comparación, y en consecuencia, su naturaleza es relativa más que absoluta (Cuenin, 1986). Varios países de América Latina están siendo considerados como emergentes. Cuando se estudia su competitividad, la ciencia y tecnología conforma una de las variables determinantes de su trayectoria. Es hora de preocuparnos con mayor ahínco por nuestro débil patrimonio editorial. Sobradas razones existen para ello.
Alewell, K. (1990): Criteria for Performance Profiles of Departments and Universities Scientometrics 19: 337-347
Bronowski,J. (1965):Science and Human Values Harper & Row, Publishers,
Cave, M., Hanney, S., Kogan, M. (1991): The Use of Performance Indicators in Higher Education. A Critical Analysis of Developing Practice en Higher Education Policy Series 3, Jessica Kingsley Publishers, London.
Cetto, A. M. (1993): ¿Por qué producir revistas científicas en América Latina? Science International N
° 52-53: 33-34Cuenin, S.(1986): International Study of the Development of Performance Indicators in Higher Education. Documento OECD, IIMHE Project Special Topic Workshop
Gaillard, J. (1989):La Science du tiers monde est-elle visible? La Recherche 20: 636-640
Herbstaedt, E., Ureta, T. (1980):Revistas chilenas de Biología. Una súplica por menor cantidad y mayor calidad Arch. Biol. Med. Exper. 13: 185-193
Krauskopf, M., Pessot, R., Vicuña, R. (1986): Science in Latin America. How Much and Along What Lines? Scientometrics 10:199-206
Krauskopf, M. (1993):La Investigación Universitaria en Chile. Reflexiones Críticas. CPU
Krauskopf, M. (1994): Epistemometría, a Term Contributing to Express the Meaning and Potential Methodologies of Scientometrics in Spanish Speaking Countries Scientometrics 30: 425-428
Moravcsik, M.(1986): Strengthening the Coverage of Third World Science. The Bibliographic Indicators of the Third World's Contribution to Science The Final Report of the Philadelphia Workshop and the Discussions Proceeding and Following that Workshop. Institute of Theoretical Science. Oregon
Price D. (1963): de Solla Little Science, Big Science. Columbia University Press, New York
Roche, M., Freites, Y. (1982): Producción y Flujo de la Información Científica en un País Periférico Americano (Venezuela) Interciencia 7: 279-290
Vessuri, H. (1987):La revista científica periférica. El Caso de Acta Científica Venezolana Interciencia 12: 124-134
Vessuri, H. (1989): Una estrategia de publicación científica para la fisiología latinoamericana Acta Physiologica Latinoamericana Interciencia 14: 9-13
Villegas, R., Cardoza, G. (1993): La ciencia en América Latina: Presente y nuevos objetivos Science International N
° 52-53: 28-32