Copyright © 1995 Depósito legal pp.76-0010 ISSN 0378-1844. INTERCIENCIA 20(5): 289-290

ENSAYOS
ESSAYS
ENSAIOS


EL PADRE FEIJOO COMO PRECURSOR DE LA TEORIA DE LA DERIVA DE LOS CONTINENTES GODOFREDO GOMEZ CRESPO*

*Dr. G. Gómez Crespo 115 Le Fontaillon Segny 01170, Francia


Un artículo de James Romm publicado en Nature (3-2-94) bajo el título "A new forerunner for continental drift" (Un nuevo precursor de la deriva de los continentes) comentado en El País del 9 de Febrero de 1994 por Henry Gee, atribuye al geógrafo y enciclopedista Abraham Ortelius la paternidad de dicha teoría.

El Thesaurus Geographicus publicado en Amberes en 1596 y el Theatrum Orbis Terrarum, 1598, acreditan a Ortelius de manera por el momento indiscutible.

Tanto James Romm del Bard College, Annandale-on-Hudson, New York, autor del artículo publicado en Nature, como Heriry Gee, comentarista en El País, mencionan una larga lista de filósofos, teólogos, religiosos, naturalistas, geólogos, etc., que precedieron el enunciado científico de la teoría de las traslaciones continentales por F.B. Taylor y Alfred Wegener en 1910 y 1912.

Pero ninguno hace alusión a nuestro Fray Benito Gerónimo Feyjoo y Montenegro quien consagra su Discurso XV (Tomo V del Theatro Critico Universal, Madrid 1765) a la "Solucion de el gran problema historico sobre la poblacion de la America, y reboluciones de el orbe terraqueo"

Cuando, estudiante de Geología en 1940, conocí la entonces llamada "Teoría de las traslaciones continentales" de Wegener, el azar puso en mis manos el Theatro Critico del Padre Feijoo y noté que las especulaciones, aunque incompletas bastante acertadas, del Padre Feijoo habían pasado desapercibidas, como parece ser aún el caso, a la comunidad científica internacional. Mis estudios siguieron otros derroteros, mi prolongada ausencia de España me alejó de la biblioteca familiar, pero el artículo reciente de Romm me incita a reivindicar la contribución de Fray Benito como legítimo precursor de la teoría en cuestión.

Feijoo comienza por plantearse "la arduisima question de la poblacion de la America, esto es, cómo, o por donde pasaron à aquellos vastisimos paises sus primeros habitadores".

Feijoo no encuentra verisimilitud en la variedad de sentencias del libro intitulado "Origen de los Indios del Nuevo Mundo" compuesto áprincipios del siglo pasado por el Padre Presentado Dominicano Fray Gregorio Garcia" corregido y aumentado por el "docto Anonimo que poco hà dio de nuevo a luz el libro".

Considera "esta question de mucho mayor importancia"... "porque los que niegan, que los primeros pobladores de la America hayan salido de este nuestro Continente para aquel, consiguientemente niegan, contra lo que como dogma de Fe tiene recibido la Iglesia, y esta revelado en la Escritura, que todos los hombres que hay en el mundo sean descendientes de Adan".

Feijoo fustiga a Isaac de la Peyrere, Francés "Caudillo de los Hereges Pre-Adamitas, ò Pre-Adamiticos, porque afirman, que Dios crió otros hombres en el mundo, antes de que formase á Adán".

Especula acerca del uso de la Aguja Naútica "cuyo uso es absolutamente necesario para los viages de Mar, en que las Embarcaciones pierden de vista las orillas". Pero añade: "Puede, en fin, responderse, que los dos Continentes no estan en todas partes divididos por los Mares, antes en alguna se comunican por tierra". Solución que juzga carente de probabilidad porque "Innumerables relaciones de viages marítimos destruyen la sospecha de comunicacion por tierra entre los dos Continentes".

Para Feijoo "resta lo más arduo de la dificultad, cuyo mayor apuro consiste en el transito de los Brutos a la America".

De acuerdo con la Escritura Sagrada "en el Diluvio Universal perecieron quantas bestias terrestres, y volatiles havia en el Universo, a la reserva de aquellas pocas de cada especie, que se salvaron en el Arca. Es asimismo constante, que unicamente de aquellos individuos que se salvaron en el Arca, se propagaron despues todas las especies"... "Y en fin es hecho irrefragable, que quando los Espanoles entraron la primera vez en la America, hallaron en varios Países de aquel Continente muchos brutos, unos conocidos, y de las mismas especies que hay aca, otros que no havian visto jamas". Pero entre esos brutos havia, Leones, Tygres, Osos, Lobos, Zorras y otras bestias que incomodan infinito al hombre y no concibe que "los primeros pobladores de la America los transportasen alla en Navios".

También le parece inverosímil "que fueran conducidos los brutos por ministerio de los Angeles al Nuevo Mundo". Y concluye (# 16) " suponiendo, que en virtud de muchas alteraciones, que huvo en el discurso de tantos siglos, la disposicion exterior del Orbe Terraqueo es hoy bastante distinta de la huvo en otro tiempo. Puesto esto, es facil concebir, que aunque hoy los dos Continentes estan separados, en los tiempos antiquísimos estuviesen unidos, ò se comunicasen por tierra, por consiguiente, que por aquella parte, donde havia la comunicacion por tierra, pasasen hombres, y brutos a la America".

(# 17) "A la posibilidad del supuesto, que hacemos, nadie puede contradecir: porque qué repugnancia, ni aun dificultad hay en que en aquel sitio donde se creyó estar el Estrecho de Anian, ò en otro alguno de los mas Septentrionales de Asia, ú de Europa huviese un Isthmo, ò estrecho de tierra, que sirviese como de puente para transitar de un Continente á otro, y el qual, despues los continuos, y violentos embates del Oceano besen rompiendo poco á poco, hasta abrirle del todo, y hacier pielago lo que antes era tierra firme ?. Ni era menester la reiterada bateria del Mar por el dilatado espacio de tantos siglos. Un terremoto en poco momento podía hacer todo ese estrago".

Cita algunos ejemplos tomados de Plinio, Estrabón, Séneca y otros autores, de terremotos precipitando en anchisimas cabernas, grandes espacios de tierra dando lugar á que los cubriese el Oceano.

Hay otra cita muy interesante que podría referirse a Ortelius (# 18). "En el primer tomo de las memorias de Trevoux del año 31, se da noticia de un libro, poco há impreso en Holanda, cuyo Autor o Autores escriben que hoy subsisten indicios de que huvo un Continente, ó pasage de tierra de mil leguas, ò algo mas, que unía la extremidad de la Tartaria Oriental con la extremidad de la California, peninsula de la America Septentrional. Mas como en las citadas Memorias no se expresa, ni quales son estos indicios, ni en qué fundamentos estriva la noticia, nada quiero firmar sobre ella, y tampoco la he menester para nada".

El autor ha consultado recientemente en Trévoux las Memoires pour l'Histoire des Sciences el des Beaux Arts de 1731 y no ha encontrado en ellas la menor referencia a Ortelius. Por el contrario, en marzo de ese año, anuncian la publicación de los mes primeros tomos del Theatro Critico.

Tampoco aparece el nombre de Ortelius en las diferentes ediciones del voluminoso Diccionario enciclopédico que publicaron los Jesuitas de Trévoux a partir de 1704.

(# 19) "Aun con mayor desestimacion miro la decantada Historia de la Atiantida de Platón".

Feijoo consagra buena parte de los capítulos VIII y IX del Discurso XV a combatir la leyenda de la Atlántida.

IX (# 21) "Pero aun quando la Isla Atiantida no den fabulosa, no bastaría su existencia para resolver la dinclud en el punto en que arriba la hemos propuesto. Quiero decir, que daría transito suficiente á los hombres para el Continente de la America; mas no á los brutos. La razon es, porque entre la Atlantida, y el otro Continente, mediaban, segun la relacion del Egypcio, otras Islas (Plat.in Timaeo) "…" facil seria a los hombres navegar de una a otra, y de la ultima al Continente: podrían tambien llevar consigo las bestias domesticas, y utiles. Asimismo podrían volar las aves de la Atlantida a las otras Islas, y de estas a la tierra firme. Mas para las bestias terrestres, feroces, y nocivas, las quales no es creíble fuesen conducidas por aquellos pobladores, ni pudiesen, ó quisiesen pasar á nado los espacios intermedios de Mar, siempre queda la dificultad en pie".

Tambien le parece inverosímil " Que un terremoto enteramente hiciese sorber de las Aguas una Isla... mayor que la Africa y Asia juntas".

Un aspecto señalado por Ortelius, que pasó desapercibido o fue mal interpretado hasta principios del siglo XX, fue la congruencia de las costas del Antiguo y el Nuevo Continente que fue precisamente lo que hizo germinar en Taylor y Wegener la teoría de la deriva continental. Fueron tambien Taylor y Wegener quienes cuantificaron la lentitud de la deriva sin recurrir a las explicaciones catastróficas que prevalecieron hasta el comienzo de nuestro dio.

Francis Bacon en su Novum Organum (1620), Francois Placet teólogo francés (1668), el Conde de Buffon en su Théorie de la Terre (1749), el teólogo alemán Theodor Christoph Lilientahl (1756) y un siglo más tarde, Snider-Pellegrini en La Création et ses mystéres devoilés (1858), todos citados por James Romm, fueron incapaces de dar una explicación plausible a la separación de los continentes, a su mecanismo o a la cronología de tan extraordinario acontecimiento.

Es muy justo proclamar la clarividencia de nuestro ilustre polígrafo y compatriota Fray Benito Geronimo Feyjoo y concederle el lugar que merece entre los más remotos precursores de la teoría de la deriva de los continentes.

REFERENCIAS

James Romm (1994):A new forerunner for continental drift. Nature Vol. 367, 3, February, pp 407/408

Henry Gee (1994): La deriva de los continentes se propuso en el siglo XVI. EL PAIS 9 de Febrero de 1994

Fray Benito Feyjoo y Montenegro Solucion de el gran problema historico sobre la poblacion de la America, y reboluciones de el orbe terraqueo. Theatro Critico Universal (Nueva impresion) . En Madrid: En la Imprenta de D. Gabriel Ramirez Ano MDCCLXV. Tomo Quinto. Dedicado al Muy Ilustre Senor Don Juan de Goyeneche Senor de Belzunce &. en 1733. Discurso XV. pp, 376/410

N.B. Se ha respetado en las citas la ortografía original.


Atrás / Back / Voltar