Copyright © 1996. Depósito legal pp. 76-0010 ISSN 0378-1844. INTERCIENCIA 20(2): 109-114

CIENCIA Y TECNOLOGIA HOY
SCIENCE AND TECHNOLOGY TODAY
CIÊNCIA E TECNOLOGIA HOJE


LOS ESTÍMULOS A LA INVESTIGACIÓN EN COLOMBIA

NOHORA E. HOYOS y EDUARDO POSADA

Nohora E, Hoyos. Biologa Directora del Programa de Actividades Científicas Juvenil, ACAC (Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia), Coordinadora de la Revista INNOVACION Y CIENCIA. Dirección: Apartado Aéreo No. 92581, Bogotá Colombia Telf. 221/01111-FAX: 2216950.
Eduardo Posada. Físico con doctorado en ciencias en la Universidad de Lausana Actualmente es presidente de la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia y Presidente de la Asociación Interciencia. Dirección: Apartado Aéreo No. 92581, Bogotá, Colombia Telf 221-0111 FAX: 2216950.
Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia


RESUMEN

En este trabajo se analizan los principales pasos que se han dado en Colombia en los últimos años para establecer una política estructurada en ciencia y tecnología. En particular, se hace un recuento del proceso de creación de la legislación de ciencia y tecnología, incluyendo las menciones que se hacen de este tema en la nueva Constitución Colombiana. Posteriormente se resumen los diferentes tópicos contenidos en el Plan Nacional de Desarrollo relativos al tema de la ciencia y tecnología, especialmente en lo que tiene que ver con información de investigadores, la consolidación de la infraestructura nacional para la investigación y el desarrollo, el incremento de la inversión pública y privada para el sector y los estímulos que se han establecido tanto para el investigador como para el sector productivo. Más adelante se examina el proceso que condujo a la creación del Programa Nacional de Estímulos a los Investigadores y se analiza el efecto que tuvo la primera convocatoria abierta a finales de 1994. Por último, se describen las modificaciones aportadas a la estructura del programa antes de abrir la segunda convocatoria y se exponen en detalle los diferentes aspectos relacionados con el Comité de Selección y los criterios que se utilizarán para la evaluación de las candidaturas. Finalmente se hacen algunas proyecciones sobre los planos que se desarrollarán para consolidar el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología .


SUMMARY

In this article are analyzed the main steps taken in Colombia in recent years to establish a policy structured on science and technology. In particular, due attention has been given to showing the process of creating a set of laws and by-laws in reference to Science and Technology, including its reference found in the new Colombian Constitution. Later in the article we find a summary of the various topics contained in the National Development Plan relative to science and technology, particularly in what concerns the shaping of scientific researchers, the consolidation of the national infrastructure for Research and Development, the increase in public and private research and the stimuli devised for both the researcher and the productive sector. Later on the article proceeds with the examination of the process that led to the creation of the National Plan of Stimuli to Researchers and the results produced by the first summons opened at the end of 1994. Finally, we find a description of the modifications to the structure of the program before opening the second summons, and another description is given of the different aspects related to the Selection Committee and the criteria used to evaluate the candidates. Finally, some estimates are shown in connection with the plans to be developed in order to consolidate the National System for Science and Technology. Trad. S. Gamaley


RESUMO

Neste trabalho são analisados os principais passos realizados na Colômbia, durante os últimos anos, para estabelecer uma política estruturada na ciência e na tecnologia. Pimeiramente explica-se o processo de criação da legislação da ciência e da tecnologia, incluindo as menções feitas a este tema na Nova Constituição Colombiana. Depois são resumidos os diferentes tópicos contidos no Plano Nacional de Desenvolvimento relativos ao tema da ciência e da tecnologia, especialmente no referente à formação de pesquisadores, à consolidação da infra-estrutura nacional para a pesquisa e o desenvolvimento, ao incremento do investimento público e privado para o setor e aos estímulos estabelecidos tanto para o pesquisador como para o setor produtivo. Depois examina-se o processo que propiciou a criação do Programa Nacional de Estímulos aos Pesquisadores e é analisado o efeito que teve a primeira convocatoria aberta no final de 1994. Finalmente, descrevem-se as modificações aportadas à infra-estrutura do programa antes de abrir a segunda convocatória e são expostos minuciosamente os diferentes aspectos relacionados com o Comitê de Seleção e os critérios utilizados para a avaliação dos candidatos. Para concluir faz-se algumas projeções sobre os planos a serem efetuados para consolidar o Sistema Naciónal de Ciência e Tecnologia.


La Ciencia Como Base para un Plan de Desarrollo

Puede parecer aventurado en un país como Colombia, aquejado de tantos y tan diversos problemas, proponer a la ciencia - actividad a primera vista tan abstracta y, a ojos de algunos, monopolio de naciones avanzadas, dueñas de una vieja y arraigada cultura - como base de un plan moderno y digno.

Las razones para ello son muchas y de muy diversa índole: en primer lugar, la ciencia, concebida como la búsqueda del conocimiento, es la única actividad humana acumulativa y progresiva y que puede ofrecer al hombre la esperanza de un verdadero progreso, basado en un conocimiento de la naturaleza y de sí mismo. La formación de ese saber es tarea de toda la humanidad, sin distinciones de países o de razas e independientemente del grado de desarrollo económico de una u otra nación. La actividad científica debe entonces ser apoyada per-se, como una contribución a la tarea más noble y fascinante emprendida por el género humano: la comprensión de su origen, de su evolución y de su relación con el universo.

En segundo lugar, es evidente que la tecnología, que si bien en el pasado pudo haber nacido independientemente de la ciencia y haberla en ciertos casos precedido, tiene hoy cada vez más su base en el fruto de la paciente tarea que desarrollan los investigadores en sus laboratorios. No hay duda de que si la máquina de vapor pudo nacer antes que la termodinámica, la moderna informática no existiría sin el descubrimiento del transistor, producto de la investigación básica en física de los semiconductores. Igual cosa se puede afirmar de la relación entre la biotecnología y el descubrimiento de la estructura del ADN o ente la holografía y la física atómica. Por otra parte, no cabe la menor duda de que el mundo moderno es fruto del enorme desarrollo que la ciencia y la tecnología han tenido en los últimos tres siglos y, en especial, desde los albores del siglo XX. Es casi increíble que el avión y los viajes espaciales, la electrónica, la informática, la ingeniería genética y la biotecnología, la televisión y las telecomunicaciones hayan sido todo producto de la actividad humana de los últimos ochenta años. Esos descubrimientos y muchos más que sería largo enumerar, han moldeado el mundo moderno y marcado de manera irreversible la historia del hombre. Aun si un cataclismo viniese en este momento a exterminar el noventa por ciento de la humanidad, los pocos conocimientos que pudieran salvarse y más aún, el enfoque científico, serían suficientes para garantizar que los sobrevivientes pudieran reconstruir en un plazo muy corto el conjunto del saber perdido.

La característica fundamental de la moderna tecnología es la universalidad de su aplicación, ya que el más atrasado de los pueblos contemporáneos tiene acceso a bienes y servicios que estaban fuera del alcance de los privilegiados hace tan sólo pocos años. Es también la única herramienta que, bien aprovechada, puede acortar las enormes diferencias sociales y económicas que afectan a los pueblos del planeta. Sería utópico pensar que puedan garantizarse hoy en día condiciones de vida decorosas a un grupo humano sin contar con el soporte de la moderna tecnología. Tan sólo una agricultura moderna y altamente tecnificada puede permitir alimentar de manera satisfactoria a los 10.000 millones de habitantes que tendrá el planeta en el año 2020; sin la medicina más actual, es imposible reducir la mortalidad infantil y aumentar la esperanza de vida hasta niveles éticamente tolerables. La solución a los gravísimos problemas ambientales que amenazan el futuro de la especie, requiere un gran esfuerzo científico y tecnológico y no, como lo pretenden algunos, el retorno puro y simple a la edad de las cavernas.

Los países subdesarrollados que en las últimas décadas han comprendido el papel vital de la ciencia y la tecnología y han puesto en marcha políticas de desarrollo de esos sectores, han logrado, en un tiempo corto y contradiciendo de manera flagrante las teorías económicas tradicionales, alcanzar un desarrollo económico y social comparable al de muchos países industrializados.

El Caso Colombiano

A pesar de que en el pasado Colombia fue la sede de esfuerzos científicos y tecnológicos de alguna trascendencia tales como la Expedición Botánica de Mutis, los trabajos del sabio Caldas, o, más recientemente, la fabricación de locomotoras a vapor que llegaron a exportarse a Inglaterra, esos ejemplos no pasaron de ser casos aislados y efímeros por falta de planes adecuados de desarrollo científico y tecnológico y de una política industrial estable y de largo plazo. La fundación de la Academia de Ciencias Exactas Físicas y Naturales en 1929, constituyó un esfuerzo promisorio que, sin embargo, a raíz de la crisis económica y de la segunda guerra mundial, no recibió el apoyo que merecía por parte del gobierno y vio frustrados sus esfuerzos iniciales. Es tan sólo con la creación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología en 1968 y la fundación de Colciencias en ese mismo año como fondo de financiación de proyectos, que aparece por primera vez un mecanismo ordenado de apoyo a la investigación y de fomento al desarrollo de políticas en favor del sector. El nacimiento de la A.C. A.C. en 1970, constituyó el primer esfuerzo serio de conformar una comunidad científica y de crear una entidad que pudiera ser interlocutora del gobierno en esos temas. A partir de ese momento, tuvieron lugar hechos importantes, entre los cuales podemos destacar:

La Creación de un Programa Nacional de Estímulos a los Investigadores

Antecedentes

Es indudable que el investigador en nuestro país sigue jugando un papel marginal, con grandes dificultades para realizar su labor y sin tener para nada el reconocimiento social que su larga preparación y las dotes intelectuales que ella requiere deberían aportarle. El resultado más patente de este estado de cosas es el muy bajo índice de reclutamiento de las carreras científicas y la incontenible fuga de cerebros, que hoy tiende a acentuarse dada la situación que viven los países industrializados, en especial los Estados Unidos, en donde las vocaciones científicas tienden a disminuir, surgiendo entonces la necesidad de atraer a los mejores investigadores del tercer mundo. La única manera de contrarrestar ese riesgo es ofrecer a nuestros jóvenes talentos las mejores condiciones para que puedan desarrollar su labor, rodeados del respeto y la aceptación social que merecen.

Para remediar esa situación, la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia ha trabajado activamente en favor de la creación en el país de un sistema de estímulos a la labor científica. En 1982 organizó un simposio nacional sobre "La investigación científica y el investigador en Colombia" cuyas conclusiones proponen la "elaboración de un proyecto de ley sobre la carrera del investigador científico, con el objeto de que, exigiéndole deberes y requisitos, le diera a su vez derecho y protección no sólo en el aspecto salarial sino ofreciéndole instalaciones y equipos para llevar a cabo su investigación, brindándole estabilidad y estatus social". En 1984, el Plan Nacional de Desarrollo incluye la propuesta de creación de un Estatuto del Investigador, que brindara estímulos salariales a los científicos, según su grado de capacitación y producción. Por iniciativa de A.C.A.C, en 1985 el Ministerio de Desarrollo presentó al Congreso un proyecto de ley para crear el Estatuto del Investigador Científico, con el objeto de "buscar el reconocimiento y la protección del Estado para el investigador científico"; se proponía la reforma del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología para dar mayor participación a los sectores científico, académico y productivo y hacer de esa entidad un organismo ágil y operativo que pudiera servir eficazmente de asesor del gobierno en todo lo relativo a las políticas y planes de ciencia y tecnología. Desafortunadamente este proyecto no tuvo mucha suerte en el Congreso, perdiéndose así una magnífica oportunidad para acelerar el proceso de incorporación de la ciencia y la tecnología al desarrollo del país.

En 1990, con el fin de concretar esas diversas recomendaciones, COLCIENCIAS encomendó a la A.C.A.C., la elaboración de una propuesta para la creación de un sistema de estímulos, esencialmente encaminada a la reglamentación del artículo 8 de la ley 29 antes mencionada. La A.C.A.C, presentó un libro con el título "Propuesta para la Creación de un Programa nacional para Estímulos a los Investigadores" que incluía el análisis de las experiencias de 7 países y el resultado de 2 encuestas llevadas a cabo entre los investigadores colombianos. Dicha propuesta fue sometida a COLCIENCIAS a finales de 1991. El planteamiento hecho en esa oportunidad, por lo tanto, se basó en los decretos-ley expedidos por el gobierno del presidente Gaviria en uso de las facultades extraordinarias otorgadas al gobierno por el Congreso mediante el artículo 11 de la ley 29 y, en especíal en el decreto 585 de 1991. Un resumen de la propuesta anteriormente mencionada, ampliada en algunos aspectos apareció en el libro "Ciencia y Tecnología para una Sociedad Abierta" publicado por COLCIENCIAS en 1991.

Las anteriores acciones dieron pie para que en la Constitución de 1991 -articulo 71 -, se hiciera mención explícita de la necesidad de otorgar estímulos a los investigadores. Finalmente, el plan de desarrollo del gobierno anterior destacó la necesidad de establecer estímulos a los investigadores,

En septiembre de 1992, la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia, con el apoyo de Colciencias, organizó un Seminario Internacional sobre Estímulos a los Investigadores que permitió recoger las experiencias de 9 países en este campo. Entre los participantes vale la pena destacar a México, Venezuela, Brasil y España, países en los cuales desde hace varios años se han venido poniendo en práctica mecanismos de apoyo al investigador. Durante este evento se discutió ampliamente la propuesta colombiana, con la participación de un numerosos grupo de investigadores.

Estos últimos hechos, contribuyeron apreciablemente a enriquecer la propuesta inicial de la A.C.A.C. y a fortalecerla, brindándole un piso legal aún más sólido que el que tenía cuando se formuló por primera vez. Si a ello añadimos la opinión unánime de los investigadores, recogida a través de dos encuestas realizadas por la Asociación a nivel nacional, respecto a la urgencia de establecer el programa de estímulos, podemos afirmar sin riesgo de equivocación, que la idea alcanzó en 1991 un nivel de madurez suficiente.

Los hechos mencionados anteriormente, mostraron una favorable evolución en lo que se refiere al reconocimiento por parte del estado colombiano de la importancia de la ciencia y la tecnología para el futuro del país. Dentro de ese marco, la creación de un Programa de Estímulos no debe ser sino una componente de una política global Sobra decir que un programa de ese tipo, debería considerarse tan sólo como una etapa de transición hacia un estado de cosas en el cual, como ocurre en los países industrializados, la investigación llegue a ser considerada como una actividad de vital importancia para la sociedad, que por ese hecho merece el reconocimiento total de parte de la sociedad. Si eso se da, los estímulos de toda índole se dan automáticamente sin que se requiera una estructura especial para ello. En los países en vías de desarrollo y en particular en el caso colombiano, la situación dista aún mucho de ese ideal, razón por la cual se justifica plenamente introducir mecanismos especiales y, ojalá transitorios, de apoyo y estímulo.

Los principales resultados esperados del sistema son los siguientes:

El Programa de estímulos es un Sistema global de apoyo al investigador, y busca antes que todo recompensar la calidad de trabajo realizado, y la continuidad de esfuerzo, creando igualmente mecanismos de estímulo para los jóvenes y para los investigadores que laboran en las regiones más apartadas del país (y a los que laboran en el exterior y vienen por temporadas).

El Sistema Actualmente Vigente en Colombia

A mediados de 1993, la Junta Directiva de Colciencias aprobó la creación del Sistema Nacional de Estímulos a los Investigadores basado en las propuestas anteriormente mencionadas. Con el fin de dar mayor solidez jurídica al Sistema, la Ley General de Educación aprobada a mediados de 1994, incluyó un artículo específico relativo a la creación de ese programa. Posteriormente, mediante el decreto 1742 de 1994, el Gobierno estableció formalmente el Sistema de Estímulos, y Colciencias abrió la primera convocatoria a finales de 1994.

De acuerdo con el decreto mencionado, el Sistema consta de cuatro categorías a las cuales se otorga una bonificación mensual de diez, siete, cuatro y dos salarios mínimos, respectivamente. El otorgamiento de la bonificación es independiente de si el investigador trabaja en una institución pública o privada o si es autónomo. El único criterio considerado es la calidad de su producción científica.

A esta primera convocatoria se presentaron 1.358 candidatos de los cuales, dada la limitación de recursos (US$ 1.000.000), 153 ingresaron al Sistema en las cuatro categorías establecidas.

Desafortunadamente, dada la premura de tiempo derivada de la urgencia de comprometer los recursos existentes, la reglamentación de esta primera convocatoria adoleció de numerosos defectos, que causaron malestar en la comunidad científica. La A.C.A.C. formuló sugerencias al respecto, que fueron tenidas en cuenta por COLCIENCIAS para la nueva convocatoria. De esta primera evaluación se pudieron extraer las siguientes conclusiones:

Gracias a la experiencia anterior, fue posible elaborar un nuevo esquema, en cuya gestación la A.C.A.C. jugó nuevamente un papel central, que será aplicado a partir de la nueva convocatoria que se abrirá a mediado de 1995 y que dará cabida a unos 150 investigadores adicionales a los ya aceptados en el sistema.

A grandes rasgos, la nueva propuesta incluye los siguientes aspectos1:

a) El comité de selección y los comités técnicos:

b) Presentación de las candidaturas.

c) Organización del proceso.

Convencida de la bondad del sistema de estímulos, la A.C.A.C. continuará trabajando de común acuerdo con Colciencias en el mejoramiento de lo logrado hasta ahora. Se buscará esencialmente incrementar los recursos disponibles, con el fin de poder dar cabida a un mayor número de investigadores, creando paralelamente un fondo de capital que pueda recibir aportes del sector privado y que con sus rendimientos pueda contribuir a garantizar a largo plazo la supervivencia del Sistema. Paralelamente, se buscará mejorar la estructura del Programa, afinando los métodos de selección y separando la componente de ingeniería y tecnología de las otras áreas.

Adicionalmente, Colciencias y la A.C.A.C. están trabajando en la elaboración de una política de apoyo a las publicaciones nacionales, con el fin de que puedan consolidarse las que cumplan estándares internacionales de calidad. En la actualidad los Consejos Nacionales de Programas están realizando una primera evaluación cuyo resultado será tenido en cuenta en la próxima convocatoria del Sistema Nacional de Estímulos. Se trata de una experiencia interesante que vale la pena compartir con otros países latinoamericanos.

Para recoger las experiencias adquiridas a lo largo de los cuatro años de aplicación de la ley 29 y sus decretos asociados, y basándose en los artículos pertinentes de la Constitución Nacional, la A.C.A.C. ha propuesto recientemente, acogiendo una propuesta formulada dentro del marco de la Misión de Educación, Ciencia y Desarrollo, la elaboración de una ley general de ciencia y tecnología que debería ser presentada al Congreso a comienzos de 1996 y que deberá incluir los aspectos fundamentales del programa de Estímulos a los Investigadores, al igual que otros aspectos de importancia que permitan proseguir el proceso de consolidación del sector de la ciencia y la tecnología en el país.

Nota

1. Jaramillo, H. (1995): Política de Incentivos a los Investigadores, Colciencias, junio de 1995.