Copyright © 1996. Depósito legal pp. 76-0010 ISSN 0378-1844. INTERCIENCIA 21(3): 154-157

Forma correcta de citar este articulo: JULIO E. PÉREZ 1996. LA ACUICULTURA Y LA CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD INTERCIENCIA 21(3): 154-157. URL: http://www.interciencia.org.ve


LA ACUICULTURA Y LA CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD

JULIO E. PÉREZ

Julio E. Pérez. Profesor Titular de la Universidad de Oriente, con posgrados en Zoología (Univ. de Kansas, M. A. Estados Unidos y Univ. de Southampton, Ph.D., Inglaterra, Reino Unido), Director del Instituto Oceanográfico de Venezuela (1982-1988); Presidente de la Comisión Nacional de Oceanología de Venezuela (1985-1988); Presidente de la Asociación Latinoamericana de Investigadores en Ciencias del Mar, ALICMAR (1987-1989); Presidente de la Fundación para el Desarrollo de las Ciencias Oceanográficas, FUNDAOCEANO (1984- ). Dirección: UDO, Instituto Oceanográfico de Venezuela, Apartado 245 Cumaná, Venezuela.


RESUMEN

La acuicultura surge en algunos países como una importante fuente generadora de recursos económicos, Pero, sus actividades atentan contra la biodiversidad, cuya conservación es motivo de preocupación a nivel mundial, ya que su pérdida disminuirá drásticamente la calidad de vida de la humanidad. En el presente artículo se analizan las prácticas de la acuicultura que afectan a la biodiversidad acuática: a) la alteración de los habitats naturales, especialmente por la construcción de camaroneras, b) la contaminación, por desechos metabólicos, compuestos químicos (antibióticos, antiincrustantes, pesticidas), c) la hibridación, d) la introducción de especies exóticas (que incluirán en un futuro próximo a los organismos transgénicos) y e) la consanguinidad. determinada por la alta fecundidad de los organismos acuáticos cultivados. Se analizan una serie de medidas para minimizar el efecto de la acuicultura sobre la biodiversidad. PALABRAS CLAVE / Acuicultura / Biodiversidad / Exóticos / Hibridación / Consanguinidad /


A aquicultura surge em alguns países como uma importante fonte geradora de recursos econômicos. Mas, suas atividades prejudicam a biodiversidade, cuja conservação é motivo de preocupação a nível mundial, pois sua perda diminuirá drasticamente a qualidade de vida da humanidade. No presente artigo são analisadas as prácticas da aquicultura que afetam a biodiversidade aquáticas: a) a alteração dos hábitos naturais, especialmente pela construção de camaroneiras, b) a contaminação de detritos metabólicos. compostos químicos (antibióticos, anti-incrustantes, pesticias) c) a hibridação, a) a introdução de espécies exóticas que incluirão num futuro próximo os organismos transgênicos) e e) a consangüineidad, determinada pela alta fecundidade dos organismos aquáticos cultivados. São analisados uma série de medidas minimizar o efeito da aquicultura sobre a biodiversidade. Trad. Ligia Ojeda


Por diversidad biológica o biodiversidad se entiende la variabilidad de los organismos vivos de cualquier fuente, incluidos los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas (CNUMAD, 1992) A pesar de que la mayoría de las personas ven la disminución de la diversidad como una pérdida de especies, en ésta se pueden reconocer cuatro niveles: 1.- diversidad genética, la suma total de información en el genoma de los individuos de una especie; 2.- diversidad de especies, el número y la frecuencia de especies en un área determinada; 3.- diversidad de ecosistemas, la variedad de procesos ecológicos, comunidades y hábitats dentro de una región; 4.- diversidad geográfica, de paisajes o escenarios, la variación espacial de los diversos usos de la tierra y ecosistemas, de una región de gran tamaño (Cairns y Lackey 1992)

Actualmente, existe gran preocupación por la pérdida de diversidad que afecta al planeta, lo cual disminuirá en forma importante la calidad de vida de la humanidad. Un poderoso enemigo de la diversidad biológica de las especies acuáticas, es la acuicultura, actividad que por ola parte surge como verdadero pilar en la economía de muchos países. Es importante evaluar los beneficios de la acuicultura en relación a los daños ocasionados al ambiente, buscando siempre minimizarlos. Es necesario además, definir y delimitar los niveles aceptables de los impactos socio-económicos y ambientales, y aquí es preciso que intervengan las comunidades probablemente afectadas, así como representantes de los gobiernos (FAO, 1993).

Existe una gran necesidad de estudios genéticos en los organismos acuáticos cultivados o potencialmente cultivables, especialmente en aspectos cuantitativos. No obstante, se cuenta con información teórica y práctica que permita minimizar las pérdidas de biodiversidad por acciones propias de los cultivos acuáticos, pero esta información no llega a los usuarios y se hace necesario promoverla mediante charlas, cursos y publicaciones de fácil comprensión, siendo éste el objetivo del presente artículo.

Pérdida le la Biodiversidad por la Acuicultura

El hombre ha provocado la disminución de la biodiversidad en organismos marinos y dulceacuícolas por diferentes causas especialmente ligadas a la acuicultura. Se pueden señalar:

1.- Alteración de los hábitats.

La modificación de los hábitats naturales ha sido determinada por el aumento de la población mundial y por una mejoría en la calidad de vida. Con fines de cultivo, se destacan las alteraciones provocadas por los cultivos de camarones que han conducido a la destrucción de grandes zonas de manglares en Latinoamérica. Como es conocido, estos ecosistemas se cuentan entre los más productivos y son importantes áreas de reproducción y crecimiento de muchas especies de peces, crustáceos y moluscos, comercialmente explotados. Muchos gobiernos, conscientes de la importancia biológica y económica de los manglares han impedido su destrucción, lo cual ha traído como consecuencia que tierras usadas en la agricultura, sean empleadas en los cultivos de camarones. Esto, a su vez, ha originado frecuentemente desempleo y pobreza, ya que el personal empleado en la acuicultura es altamente especializado y los trabajos ofrecidos a los campesinos son de cuidadores y aseadores, con salarios mínimos.

2.- Contaminación.

Las descargas de los cultivos acuáticos provocan cambios en los cuerpos de agua receptora y en los sedimentos del fondo. Se eliminan desechos metabólicos, y alimentos no ingeridos. La liberación de nutrientes orgánicos solubles (fósforo y nitrógeno) puede provocar la eutroficación (aumento de la producción primaria) y ésta la hipoxia o anoxia del cuerpo de agua receptora. Por otra lado, la mayor parte de los desechos sólidos (predominantemente carbón orgánico y nitrógeno), se depositan en los fondos cercanos a los cultivos, provocando el enriquecimiento orgánico del ecosistema béntico, lo que puede originar un aumento en el consumo de oxígeno por el sedimento y la formación de sedimentos anóxicos, que en casos extremos liberan anhídrido carbónico, metano y sulfuro de hidrógeno y una reducción de la biota. La considerable demanda bioquímica de oxígeno por parte de los desechos orgánicos y la demanda de oxígeno por los organismos cultivados, disminuye las concentraciones de este gas disuelto en las aguas cercanas a los lugares de cultivo, eliminando especies poco resistentes en aguas hipóxicas (Barg, 1992).

Señalemos que las descargas de los cultivos pueden contener grandes cantidades de bacterias y parásitos capaces de afectar y hasta eliminar especies que vivan en las cercanías de los cultivos. Las poblaciones silvestres de peces y otros organismos acuáticos, son amenazadas por enfermedades que surgen de los altos niveles de infección en las instalaciones de cultivo.

Los cultivos, en gran escala, de algunas especies de moluscos en el mar, pueden interactuar con la cadena alimenticia al extraer fitoplancton y detritus orgánico, y competir con otros consumidores primarios. Además, ocasionan una disminución del oxígeno, y cambios fisicoquímicos del sustrato por desechos metabólicos.

Modificaciones particularmente importantes son las producidas por compuestos químicos (y sus residuos) empleados en los cultivos, para controlar enfermedades, como antiincrustantes y como pesticidas, capaces de causar efectos letales y subletales sobre los organismos silvestres acuáticos, dependiendo de su potencialidad para la bioacumulación, su toxicidad y su persistencia (Martínez-Espinosa y Barg, 1993). Esto debe obligar a que su empleo sea controlado. Los problemas surgidos con el tributilin, empleado como antiincrustante, ilustran la necesidad de una evaluación, antes de permitir el uso de un químico en granjas de cultivo. Este compuesto prohibido en la mayoría de los países desarrollados es tóxico también para las especies a las que no está destinado; se acumula en los tejidos de los peces cultivados y causa su muerte (Gowen y Rosenthal, 1993). También, los pesticidas como los diclorvos, compuestos organofosforados empleados contra copépodos parásitos, son tóxicos en un amplio número de larvas de crustáceos.

Un buen manejo, especialmente el empleo eficiente del alimento y de los fertilizantes, es esencial para minimizar los efectos dañinos de los efluentes de las granjas los que deben ser tratados para reducir su impacto. Por supuesto, tratamientos como sedimentación, decantación, oxidaciones biológicas y filtración, no sólo deben ser eficientes, también deben ser económicamente posibles de instalar y operar.

3.- Hibridación.

La posibilidad de mejorar los peces cultivados mediante la hibridación, ha sido considerada por algunos acuicultores como la solución para los problemas de bajo rendimiento. Esta idea ha surgido ante la posibilidad "lógica" de unir en el híbrido las características positivas de las especies paternas y ante algunos ejemplos como los híbridos entre hembras del bagre de canal (Ictalurus punctatus) y machos del bagre azul (I. fircatus), o entre las cepas Marion x Kansas del bagre de canal (Dunham, 1987). La hibridación también ha sido importante para obtener la llamada tilapia roja y en la producción en tilapias, de cepas "puros machos" (Pérez, 1996a).

Sin embargo, la hibridación no siempre ha dado resultados positivos. En las Filipinas, por ejemplo, emplearon ocho cepas de Oreochromis niloticus, y se comprobó que el nivel de heterosis para crecimiento y supervivencia fue bastante bajo en todos los cruces posibles, lo que indica que un programa de hibridación no siempre es una buena solución para mejorar la producción (Pullin et al. 1991). En los reservorios de Cuba, donde se han sembrado tilapias especialmente O. aureus, también O. mossambicus, O. niloticus, O. urolepis hornorum y tilapia roja, la hibridación no ha producido mejores individuos (Pérez, 1996b). En un experimento realizado en nuestro laboratorio, logramos obtener híbridos entre la ostra del mangle Crassostrea rhizophorae (tamaño pequeño y buen sabor) la ostra americana C. virginica (tamaño grande pero insípida), de excelente sabor, pero de tamaño más pequeño que la ostra del mangle. Este experimento no se continuó pues en algunos ejemplares encontramos el desarrollo de espermios, lo que constituía un peligro, especialmente para las poblaciones naturales de la ostra del mangle. Si estos híbridos alcanzan el medio ambiente natural podrían intercambiar genes con esta especie paterna y acarrean consecuencias difíciles de predecir. Con este ejemplo queremos ilustrar un aspecto muy peligroso de la hibridación: la pérdida de la biodiversidad.

Actualmente se piensa que las poblaciones, en muchas generaciones de selección natural y bajo flujo génico con otras poblaciones, pueden tener varios loci que trabajan como conjuntos, los que pueden romperse por la introgresión de genes de poblaciones distintas. La llegada de alelos nuevos reduciría la adaptabilidad de la población o stock local. Esto puede explicar la depresión que se presenta en algunos híbridos productos de cruces entre organismos no emparentados. Si la barrera primaria a la hibridación es postcigótica, la progenie mostraría esterilidad o una viabilidad reducida. Si la introducción es masiva, y el híbrido o la especie introducida es capaz de establecerse y alcanzar altas densidades, ambas especies perderán gametos por la formación de híbridos interespecíficos.

4.- Introducción de exóticos.

Casi toda la acuicultura moderna se basa en un número relativamente pequeño de especies que se han diseminado por todo el mundo: entre los peces, la carpa (Cyprinus carpio), la trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss), algunas especies de tilapias, especialmente Oreochromis niloticus, y O. aureus; de los moluscos, la ostra japonesa, Crassostrea gigas y la ostra americana, C. virginica y de los crustáceos Macrobrachium rosenbergi y varias especies de camarones marinos del género Penaeus (Pérez, 1994). Sin embargo, existen numerosos ejemplos de introducciones con efectos negativos (Pérez, 1993, 1994), que indican la necesidad de evaluar el impacto de la introducción de exóticos e impedir la entrada de especies que puedan causar daño. Uno de los puntos en que se debe ser muy claro es al especificar los atributos que hacen a la especie en cuestión, mejor que las especies nativas.

Hasta el momento, en el aspecto sanitario (cuarentenas, certificaciones de salud, estudios de los parásitos y enfermedades asociadas a la especie exótica, tratamientos de las afluentes de los criaderos) se ha realizado un loable esfuerzo en muchos países. Donde la situación es totalmente diferente es en la evaluación de los posibles impactos ecológicos y genéticos. El conocer las estrategias reproductivas, competencia con otras especies, predación por o sobre otras especies, posibilidades de hibridación, rutas migratorias (si las presentan), resultados de introducciones anteriores en otros lugares y posibles métodos de erradicación, son una gran ayuda para evaluar la introducción.

Párrafo aparte merece la introducción de organismos genéticamente modificados (OGMs) o transgénicos, cuya constitución genética ha sido alterada por la inserción de pequeños fragmentos de ADN, de una cepa diferente de la misma especie o de especies y aún géneros distintos. A pesar de que existe poca información sobre peces OGMs, es posible suponer que si escapan desde sus lugares de encierro y son capaces de reproducirse, el impacto sobre las poblaciones nativas no transgénicas comprenderá todos los efectos determinados por el escape de peces cultivados no transgénicos, más consecuencias adicionales debido a la actividad de los transgenes (Pérez y Nirchio, 1993).

La transferencia y difusión de cepas de alto rendimiento al desplazar cepas locales en granjas de cultivo o por su interacción con poblaciones naturales de la misma especie, han cansado una reducción de la diversidad genética (FAO, 1993).

5.- Consanguinidad.

Una de las principales consecuencias observadas en los cultivos de organismos acuáticos, es la pérdida de la variación genética debido al pequeño número de progenitores empleados (por la elevada fecundidad de la mayoría de los organismos acuáticos cultivados); ello puede conducir a la depresión endogámica por homocigosidad para alelos perjudiciales. Si estos peces son intencional o inadvertidamente liberados y se encuentran con poblaciones de su misma especie, al reproducirse con los silvestres, erosionarán el pool génico natural, disminuyendo la variación genética de los stocks naturales, lo cual puede impedir la habilidad de los peces nativos para adaptarse a cambios ambientales. En algunas granjas de cultivo para impedir o reducir la pérdida de la diversidad genética, se emplea un elevado número de reproductores, se buscan ejemplares silvestres para reproductores, cada cierto número de generaciones, hecho peligroso si la población natural es pequeña

La principal consecuencia de la consanguinidad es la formación de homocigotos (los dos alelos de un locus iguales); en estos casos los individuos son de menor crecimiento, fecundidad y viabilidad. Todo organismo es portador de alelos recesivos deletéreos, enmascarados por alelos dominantes normales. Si estos alelos deletéreos se expresan, producen fenotipos subviables, anormales o letales. Cuando se cruzan individuos emparentados que llevan alelos iguales por descendencia, los alelos recesivos se pueden unir, lo que permite que el fenotipo se exprese y produzca una progenie con fenotipos letales o anormales. Claro está que el cruce de individuos no relacionados también puede producir una descendencia con fenotipos letales o no deseables, pero en porcentajes menores.

Conclusiones Y Recomendaciones

Es indudable que la acuicultura está causando serios daños a la diversidad biológica, no sólo por las instalaciones que afectan zonas ricas en biodiversidad, sino también por la elevada contaminación que provocan. En el presente trabajo no es posible profundizar las medidas a tornar para minimizar este tipo de daños. Afortunadamente existen excelentes revisiones sobre el tema, de las cuales nos permitimos recomendar los de Barg (M92) y de Martínez-Espinosa y Barg (1993). Sin embargo recordemos que la acuicultura debe cuidar su entorno por su propio interés, ya que depende de un ambiente sano.

En relación a las restantes causas de disminución de la biodiversidad, creernos que con los conocimientos actuales es posible disminuir el daño que actualmente ocasiona la acuicultura a la biodiversidad del planeta.

Además de lo discutido, los esfuerzos de los cultivadores deben dirigirse a mantener e incrementar el número de cepas domesticadas, preservar y mantener los parientes silvestres de estos grupos genéticos, corno valiosos reservorios de variación.

En el caso de los exóticos, la introducción debe ser en números pequeños, bajo condiciones controladas, que permitan estudiar los efectos genéticos sobre las especies silvestres y erradicarlos más fácilmente si los efectos fueron adversos.

Es imperativo que los científicos, con la colaboración de organizaciones de protección de los recursos naturales, desarrollen aproximaciones interdisciplinarias para calcular los riesgos ecológicos y genéticos potenciales de la introducción de especies.

Es preciso proteger y preservar la biodiversidad existente antes de la introducción, manteniendo poblaciones naturales, especialmente de especies amenazadas, en reservas. También, con este fin, deben implementarse los Bancos de Genes. Con los actuales conocimientos, la liberación intencional de peces transgénicos en ambientes naturales debe ser impedida y su empleo en acuicultura muy restringida (Pérez y Nirchio, 1993).

Se deben hacer todos los esfuerzos posibles para identificar los problemas, durante las pruebas de campo en pequeña y gran escala y cuando estos organismos pueden ser sacados del ambiente. Además es importante que los gobiernos identifiquen claramente las instituciones responsables de la introducción y transferencia de especies.

Los criadores de peces deben interesarse en la adaptabilidad de sus "stocks" (viabilidad, vigor, fecundidad) y en el mantenimiento del tamaño efectivo de la población (Nc la parte de la población que contribuye genéticamente a la próxima generación) lo más elevado posible.

En una población ideal (infinitamente grande, sin variación en el éxito reproductivo, en que las generaciones no se sobrepongan y en que los sexos están balanceados), el tamaño efectivo será igual al número de individuos de la población El tamaño efectivo se reduce (y aumentará la consanguinidad) cuando la proporción de los sexos es desigual, los cruces son poligínicos (un macho con más de una hembra), o cuando existe variación en el éxito reproductivo de los individuos, debido a diferencias en fecundidad, fertilidad y longevidad.

La consanguinidad es un problema mayor en poblaciones pequeñas, en las cuales son mayores las posibilidades de cruces entre parientes. Nos podernos preguntar ¿cuán grande debe ser Nc para que no ocurra consanguinidad y así impedir la depresión consanguínea? Los animales domésticos terrestres parecen tolerar consanguinidades de alrededor de 1% (equivalentes a Nc = 50) sin que se presenten los efectos de la depresión consanguínea. La cifra de 50 también se emplea como el extremo inferior de los valores de Nc, usados en acuicultura para programas de cruce a corto plazo y mucho mayores (unos 500) para la protección de la variación genética a largo plazo. Recordemos que la consanguinidad es acumulativa. Sin embargo, existen cuestionamientos con relación a la validez de esta regla 50/500. El tamaño efectivo depende del tipo de cruce y del tiempo generacional. Estos dos factores interactúan de manera tal, que bajo muchas circunstancias, Nc. es cercano a N/2, donde N es el número de adultos. Esto ha probado ser el caso para cruces altamente poligínicos, especialmente si el tiempo generacional es corto (Nunney, 1994).

Es de vital importancia que los gobiernos implementen políticas y preparen los instrumentos legales que promuevan la cooperación para el uso y la conservación de los recursos genéticos de organismos acuáticos. También es importante que las comunidades, incluyendo especialmente a los pueblos indígenas, se involucren en la formulación, implementación y cumplimiento de estas normas (FAO 1993).

Para concluir debemos señalar que la Educación es un aspecto fundamental. Un acuicultor puede perfectamente obtener buenos dividendos y a la vez cuidar su entorno, si recibe las instrucciones necesarias para hacerlo y, si conoce las consecuencias de algunas prácticas empleadas en acuicultura que son peligrosas para el mantenimiento de la diversidad biológica. Aspecto fundamental es también el educar al público sobe la importancia de conservar especies o "stocks" locales, en resumen, la biodiversidad.

 

REFERENCIAS

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